Postales galesas del sur

En el valle del río Chubut los inmigrantes galeses fundaron en el siglo XIX un rosario de colonias que van de la costa a la Cordillera. Los nombres y las tradiciones importadas de Europa se incorporaron a las soledades patagónicas y perduran todavía en la topografía, la gastronomía y la arquitectura local.

Glan Alaw, Bryn Crwn, Trelew, Bryn Gwyn... los nombres tienen resonancias indiscutiblemente exóticas para este paisaje del corazón de la Patagonia, donde la meseta árida forma una continuidad con el fértil valle del río Chubut. Y es que hay, allá lejos y hace tiempo, una historia que lo explica: es la historia, esforzada y pionera, de los inmigrantes galeses que llegaron a las costas del Golfo Nuevo en la nave Mimosa, en 1865, y fueron avanzando lentamente en busca de agua por el valle del río Chubut, fundando parajes y colonias que se extienden hasta la Cordillera.

Hoy se puede desandar sus pasos, recorriendo una ruta que lleva hacia los testimonios arquitectónicos de la colonización galesa y recordando también sus tradiciones gastronómicas, sus esfuerzos en una tierra a veces hostil y su trabajo denodado para convertir el desierto en un nuevo hogar. Una “Gales lejos de Gales” (y de la influencia inglesa que absorbía a los emigrantes en los países anglosajones), según promovía Michael Jones, el predicador que primero impulsó la idea de una colonia galesa en Patagonia. Desde entonces, se ha recorrido un largo, trabajoso y al mismo tiempo apasionante camino... que hoy va en el mapa de Puerto Madryn a Trevelin.

Primeros colonos, primeras capillas

Puerto Madryn, bautizada así en homenaje a la región natal del capitán Love Jones Parry, que junto con Lewis Jones negoció la instalación de la colonia galesa ante el gobierno argentino, es el punto de partida del itinerario. Sobre todo es también el punto inicial para explorar una región fascinante por la fauna marítima y costera, ya que el tiempo borró las huellas de los primeros colonos galeses. Se supone, sin embargo, que llegaron y se establecieron en la zona que hoy se conoce como Punta Cuevas (antiguamente Punta Galenses), porque la roca blanda de los acantilados permitía excavar cuevas de refugio, a la vez que se buscaba el elemento esencial que terminaría impulsando el avance de los colonizadores en la región: agua, un bien tan preciado como raro en la costa chubutense.

En busca de agua llegaron a la desembocadura del río Chubut, entonces llamado Chupat, y fundaron el pueblo que con el tiempo se convirtió en Rawson. Allí fue también donde, en 1866, los galeses tuvieron el primer encuentro con los indígenas. Desde entonces, el progreso de las colonias fue lento y trabajoso: varios se volvieron, pero otros tantos se quedaron, y en 1886 fundaron otra de las ciudades de esta ruta, Trelew (“pueblo de Luis”), bautizada en homenaje a Lewis Jones y surgida como punta de riel del ferrocarril que unía Puerto Madryn con el valle inferior del río Chubut.

Es aquí donde comienza un largo rosario de pequeñas capillas que marcan, como mojones, el avance galés en Chubut. Las capillas, 34 en total, de las que hoy quedan 18, eran mucho más que lugares de culto: las comunidades las utilizaban también como sala de sesiones, tribunales y escuelas. Además, fue el ámbito donde se desarrolló una de las artes más características de los galeses: el canto coral, que tuvo una importancia central en la vida social del siglo XIX y sigue siendo una tradición valorada por los descendientes de aquellos primeros inmigrantes. Aunque muchos apellidos hayan ido cambiando, son numerosísimos los habitantes de la región que todavía tienen sangre galesa y, en menor medida, dominan la rara lengua del país de sus ancestros.
La capilla Moriah, una de las más antiguas construidas por los galeses en el valle del río Chubut.

Trelew conserva dos capillas galesas, y algunas más en áreas rurales cercanas: la primera es la Moriah, construida en 1880 en la chacra 103, perteneciente a Rhydderch Hughes. Se la considera la más antigua de todas junto con la Capilla Vieja del cercano poblado de Gaiman. Situada al sur de la ciudad, cerca del río Chubut, es contigua al cementerio donde se ven las tumbas de muchos de los primeros colonos, entre ellos el predicador Abraham Matthews. La otra es la Tabernacl, construida en 1889 por personal del Ferrocarril Central del Chubut, y hoy perteneciente a la Iglesia Presbiteriana. Su nombre recuerda la capilla homónima de Porthmadog, la localidad galesa donde había nacido la esposa de uno de los colonos, William Williams. Entre tanto, en Rawson queda la modesta capilla Berwyn, que pertenecía a los metodistas calvinistas y fue construida en 1881.

De Gaiman hacia el Oeste

Durante una visita a la región de Trelew y Puerto Madryn, siempre hay al menos una tarde dedicada al té galés en Gaiman, que saltó a la fama cuando la princesa Diana (de Gales, precisamente) visitó la localidad durante una visita a la Argentina. Realeza aparte, el pueblo es un remanso encantador y tranquilo con muchos lugares interesantes para visitar: el Parque Paleontológico Bryn Gwyn, que permite apreciar los fósiles conservados por la aridez de las bardas; el Museo Regional Galés de la antigua estación ferroviaria; la primera casa habitada del pueblo, hoy también convertida en museo; los establecimientos de agroturismo y el imperdible parque El Desafío, un despliegue de construcciones hechas por Joaquín Alonso a partir de materiales reciclados con ironía, eclecticismo e infinita imaginación. Gaiman también tiene sus capillas: son la Bryn Crwn, inaugurada en 1900; la Bethel Vieja, fundada en 1875; y la Bethel Nueva, que fue inaugurada en 1913 y funciona junto a la anterior.

Pocos kilómetros más adelante, Dolavon es la siguiente localidad galesa donde se puede parar en busca de una mesa bien puesta para el té. Más pequeña aún que Gaiman, la localidad (“prado junto al río”, según la toponimia de sus orígenes) vive un tranquilo ritmo rural: famosa por la calidad del trigo que aquí se cultivaba, fue el lugar donde se construyó el primer molino harinero. La herencia religiosa se puede visitar en cuatro capillas, la Glan Alaw (1887), la Iglesia Anglicana (1917), con su campana procedente de la localidad galesa de Llanllyfni Arfon, la Ebenezer (1894) y la Carmel (1920). Todas diferentes, y al mismo tiempo todas parecidas, estas capillitas no adoptaron tanto la arquitectura galesa como la propia del lugar donde fueron construidas, con influencia europea pero una imprescindible adaptación a la disponibilidad de materiales patagónicos: algunas con paredes de ladrillo, otras de adobe, otras de piedra; los techos casi siempre a dos aguas con chapas de zinc; los pisos de pinotea; los bancos y púlpitos labrados.

Cuando se deja atrás Dolavon, avanzando hacia el oeste por la RN25, se llega a uno de los lugares más espectaculares del valle del río Chubut: el Dique Ameghino, a unos 140 kilómetros de Trelew. El dique fue construido en los años ’50 con el objetivo de evitar las hasta entonces frecuentes inundaciones del valle inferior del río, por lluvias o deshielos; almacenar agua para abastecer en verano la red de canales de riego de cultivos y generar energía eléctrica. Hoy es una villa turística que ofrece numerosas actividades para pasar unos días en cabañas a la vera del río y el lago: pesca desde el murallón o embarcado; velerismo, trekking y escalada en roca; caminata hasta la formación rocosa basáltica conocida como la Colada del Volcán; visita a la vieja planta caolinera; canotaje; mountain bike y safaris fotográficos.

Galeses de la Cordillera

La RN25 avanza, siempre hacia el Oeste, en medio de un paisaje a veces árido y a veces verde, rocoso y solitario, acompañado sólo de ovejas, aves y algunos pueblos que son apenas caseríos. El largo viaje pasa por las localidades de Las Plumas, Los Altares y Paso de Indio antes de llegar a Tecka, en la confluencia con la RN40, que marca el ingreso a la comarca de Los Alerces. Dos localidades más ponen en la región cordillerana un último sello galés: el pueblo de Trevelin (para los detallistas, se acentúa grave y significa “pueblo del molino”) y Esquel.

Trevelin, espectacular en primavera cuando florecen las plantaciones de tulipanes en largas hileras rojas y amarillas, atesora la capilla Bethel, realizada en ladrillos de barro cocido, y un Museo Regional que relata la vida en la época de la colonia. Como Esquel, es un buen punto de partida para visitar el Parque Nacional Los Alerces y también para detenerse en sus casas de té galés, donde esperan, entre otras especialidades, la famosa torta negra, la torta de crema, los scones y las mermeladas caseras de frutos del bosque. En la cercana Esquel, eje del turismo invernal gracias al centro de esquí de La Hoya, también hay una capilla galesa: es la Seion, levantada en 1904 y donde aún se sigue enseñando el idioma de los pioneros. La ciudad no dejó atrás sus raíces, pero creció y se transformó en el principal centro de servicios y actividades de la región, además del mejor punto de llegada –o de partida, todo depende de las intenciones del viajero– para desandar la ruta galesa que une virtualmente las dos orillas de Chubut.

Fuente: Página 12
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/9-1741-2010-03-14.html

Vía Crucis bajo el agua en Madryn

Devoción y destreza. Doce de las catorce estaciones del Vía Crucis se realizarán bajo el agua.

A veces es difícil conectarse con la naturaleza en las grandes ciudades, y la Semana Santa suele ser un período ideal para escaparse unos días del "cemento". Sin embargo, muchas veces las propuestas nos alejan del sentido profundo de la Pascua, pese a ser la fecha más importante del calendario cristiano.

En Puerto Madryn se plantearon el dilema. Y pudieron resolverlo aplicando su creatividad: un Vía Crucis ¡submarino!

Es así que el próximo viernes 26 del corriente se realizará una nueva edición de esta original convocatoria que, sin perder su solemnidad religiosa, permite disfrutar del entorno privilegiado de la ciudad chubutense y prepararse para la Pascua.

De las catorce estaciones, doce se recorren debajo del agua, en una trayectoria de 500 metros, mientras que las últimas dos estaciones se realizan en superficie.

Estas están constituidas por imágenes plastificadas y colocadas sobre una superficie de madera laqueada capaz de resistir la inmersión en el mar.

El sacerdote Juan Gabriel Arias, párroco de la parroquia Natividad de María Santísima, será escoltado bajo el agua por buzos con bengalas submarinas hasta culminar la ceremonia portando la cruz hacia la orilla.

Quienes acompañen a la Cruz desde la superficie, también tendrán las respectivas estaciones sobre las barandas, y podrán seguirlas con velas y antorchas.

Fuente: La Capital
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2010/3/edicion_73/contenidos/noticia_5361.html

Los paisajes más bellos se descubren sobre rieles

Desafiar las alturas de la Cordillera de los Andes en una espectacular obra de ingeniería como el Tren a las Nubes; apreciar los más imponentes paisajes patagónicos en pequeños y pintorescos trenes como La Trochita o el del Fin del Mundo; descubrir los circuitos más bellos del Valle de Punilla en el Tren de las Sierras; e incluso mucho más cerca: atravesar la zona norte del Gran Buenos Aires en el moderno Tren de la Costa. De norte a sur del país, los trenes turísticos se han convertido en una cita obligada para aquellos que llegan deseosos de experimentar una modalidad diferente de conocer la Argentina, sobre rieles.

Alguien dirá que nuestra Patagonia se conoció en el mundo por el libro de Paul Theroux «The Old Patagonian Express», publicado en 1978, donde el escritor deja su casa para embarcarse, siempre en tren, desde Boston hasta Esquel. Y algo de cierto hay: hoy, europeos y norteamericanos reservan un ticket en La Trochita con más de un año de anticipación.

Pero los trenes no sólo en la Argentina han sido protagonistas de grandes obras literarias. El famoso Orient Express, tan bien descripto por Agatha Cristie en sus cuentos de terror, ofrece en la actualidad excursiones a través del Reino Unido, el Asia sur-oriental, Birmania y Australia, entre otras regiones.

En nuestro país, a diferencia de lo que ocurre en Europa o en Estados Unidos, intentar trasladarse de una ciudad a otra o recorrer grandes distancias en tren es poco menos que una misión imposible. Por citar un ejemplo, para hacer la ruta Buenos Aires-Bariloche hay que viajar dos días completos: son 22 horas hasta Carmen de Patagones y luego en Viedma hay que tomar otro tren hasta San Carlos de Bariloche, viajando 18 horas más.

Los trenes turísticos de cabotaje tienen otro concepto: son utilizados para recorrer pequeñas distancias o circuitos determinados para mostrar las virtudes de una región. En este caso, hay de todo y para todos los gustos.

Como pendiendo del cielo

En el noroeste, a partir del 20 de marzo comenzará a funcionar en Salta el Tren a las Nubes. Se trata de uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo. Cruza vertiginosas mon-tañas de la Cordillera de los Andes entre paisajes espectaculares. «Posee un recorrido de casi quince horas ida y vuelta, atravesando 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos, 2 «rulos» y 2 zigzags. Por su gran altura, muchas veces pueden apreciarse nubes debajo de los puentes o en las laderas», cuenta la guía Alejandra

El tren parte desde la ciudad de Salta, atraviesa el Valle de Lerma para introducirse en la Quebrada del Toro hasta llegar a la Puna. El punto final del recorrido es el kilómetro 1.350 donde se encuentra el viaducto La Polvorilla.

Es el tren más elevado de toda la línea del convoy, a 4.200 msnm y uno de los más importantes del mundo por sus características.

El Litoral también tiene lo propio. En Misiones, el Tren de la Selva o Tren Ecológico «transporta a los turistas en forma gratuita y cada media hora dentro del Parque Nacional Iguazú, desde el Centro de Visitantes hasta la estación Cataratas y la estación Garganta», cuenta Marcelo Zuliani, gerente de operaciones de Iguazú Argentina.

Más cerca, en Vicente López, el Tren de la Costa es el medio de transporte más atractivo para trasladarse hasta el Tigre, bordeando el Río de la Plata. A través de las distintas estaciones se accede a pintorescos y antiguos cafés, ferias artesanales y de antigüedades y una variada oferta gastronómica. El Mercado de Frutos, el casino y el Parque de la Costa son los puntos más visitados al final del recorrido. Es el ferrocarril más moderno de la Argentina.

Reconocimiento internacional

La Trochita, o el Viejo Expreso Patagónico, como se lo conoce en el exterior, tiene una historia fascinante, escrita en cada pueblo, en cada vagón, en cada estación. Es deslumbrante el paisaje de la precordillera patagónica que recorre el tren, en un trayecto donde las sorpresas están a la vuelta de cada una de sus más de 600 curvas y paradas, en las cuales la locomotora se detiene obligadamente para abastecerse de agua.

Este pintoresco convoy, impulsado por una máquina a vapor, arrastra vagones calefaccionados mediante estufas a leña. Parte desde la estación Esquel, y transporta al pasajero por valles y mesetas en su recorrido de dos horas y media (estación Nahuel Pan), o de seis horas (estación El Maitén).

Más hacia el sur, en Tierra del Fuego, el Tren del Fin del Mundo, conocido también como Tren de los Presos, recorre catorce kilómetros (ida y vuelta) desde una estación cerca de Ushuaia hasta el Parque Nacional Tierra del Fuego. El pasajero puede optar por turista o primera clase, donde además de viajar en coches con asientos y mesitas individuales, recibe un servicio de confitería que le permitirá degustar tortas caseras acompañadas de chocolate caliente o café entre otras opciones.

De Latinoamérica al fin del mundo

En el exterior, sobre todo en Europa, se los considera la mejor alternativa para evitar el tráfico en las rutas y congestionados aeropuertos. También los eligen por ser la opción más económica y segura de viajar.

En Latinoamérica el concepto es otro. La reparación y puesta en servicio de olvidados ferrocarriles se viene desarrollando sostenidamente desde hace décadas, reviviendo pasados históricos e invirtiendo en el rentable negocio del turismo.

Además de la Argentina, en países como Perú, Brasil, Chile, Colombia, Bolivia, Ecuador, Paraguay y México, operan trenes históricos con sus locomotoras a vapor, para el goce de turistas dispuestos a pagar elevadas sumas de dinero y así disfrutar de estas aventuras a la antigua usanza.

Latinoamérica tiene increíbles paisajes que se aprecian mejor desde la ventanilla de un tren. En Colombia, el Tren de la Sabana recorre 50 kilómetros entre Bogotá y Zipaquirá, donde está la Catedral de la Sal. La locomotora a vapor transita pintorescos pueblitos como Cajicá y Usaquén, bajo los acordes de una típica «banda papayera», hasta llegar a la Catedral de la Sal, la reserva más grande de sal en «gema» del mundo y, junto a la iglesia de Santa Kinga en Polonia, la obra arquitectónica subterránea más importante del planeta. El viaje tiene un costo aproximado de u$s 20, con servicio de snack incluido.

En el sur de Brasil, el Serra Verde Espress, ofrece un espectacular recorrido entre 14 túneles, varios viaductos de gran tamaño y 30 puentes, entre cañones montañosos, desfiladeros y la espesa selva. Entre los puentes se destaca el de São João, y el viaducto Carvalho. Para no perderse, la vista a la cascada del Velo de la Novia. El tren tiene servicios todos los días, pero sólo llega a Paranaguá los domingos. Pasajes entre u$s 40 y u$s 250.

El más lujoso

En Perú hay dos trenes distintos, ambos tienen un detalle que los diferencia de sus competidores de la región. Uno es el más lujoso de Sudamérica: el Hiram Bingham; el otro es el más alto de todos, el Central Andino del Perú. Hiram Bingham es sin duda la manera más glamorosa de recorrer los 112 km que separan Cusco de Machu Picchu. Tras subir una empinada pendiente en las afueras de Cusco, el tren desciende hacia el Valle Sagrado, pasando coloridos pueblos y siempre acompañado por panorámicas del río Urubamba. Al llegar a Aguas Calientes, al pie de Machu Picchu, cerca del mediodía, los pasajeros son trasladados a la ciudadela en una excursión privada. Luego de unas tres horas y media de viaje y una espléndida cena, se regresa. Salidas diarias (menos domingo), a u$s 600 aprox. ida y vuelta.

El otro recorrido es el que se realiza a bordo del ferrocarril Central Andino del Perú. Es el trayecto más alto de América, pasando por los 4.781 m en los Andes. Su ruta actual es Lima-Huancayo-Lima y a lo largo del año tiene sólo 20 salidas. Cuesta u$s 110 ida y vuelta.

Respecto de Chile, el Buscarril es el más solicitado. Va de Talca a Constitución, y fue declarado Monumento Nacional por su atractivo. Es un vivo testimonio del pasado ferroviario chileno. Sus vías unen las dos ciudades antes nombradas a través de un recorrido de 90 km que, además, conecta los pequeños poblados situados al norte del río Maule. Hay algunos puntos en la zona que no tienen acceso por caminos, eso significa que se conectan por río o por tren nada más, lo que ha provocado que ciertos pueblos mantengan su identidad histórica debido a la falta de acceso.

El viaje dura tres horas hasta el mar sobre un buscarril, donde se mezclan turistas y locales que suben con sus canastos de tortillas de rescoldo, huevos duros y otros productos para venderlos en Constitución o Talca. La informalidad es la premisa, ya que esos mismos habitantes pueden hacer parar el tren como si fuera un micro casi en cualquier punto del trayecto.

Fuera de la región, en los Estados Unidos, para conocer en profundidad los sitios que albergaron a los pioneros de Norteamérica una buena opción es optar por la compañía Amtrak, que ofrece además paquetes con servicios completos.

Pero sin dudas Europa tiene el mejor desarrollo de la actividad. Los tickets de Eurailpass, Europass, o Selectpass, entre otros, sirven para trasladarse en distintos trenes por diferentes países y ciudades de ese continente. Hay pases solo para usar en días consecutivos, mientras que otros son más flexibles, aunque más costosos. Por ese motivo es recomendable planificar el viaje, para poder elegir la mejor opción y no malgastar el dinero.

Otra aventura que vale la pena vivir es pasar la noche a bordo de trenes-hoteles. Hay muchos, y en distintas partes del planeta. El Allegro, que recorre Italia, Austria y República Checa; Artesia de Nuit (Francia-Italia); Berlin Night Express (Alemania-Suecia); Elipsos (España-Francia-Suiza-Italia); Lapplandståget (Suecia-Noruega) y Lusitania (España-Portugal) son ejemplos en Europa. Hay varias modalidades. La más lujosa es el sleepers o coche cama, donde se accede a un compartimiento privado en primera clase con sólo una o dos camas. Las de lujo incluyen baño en suite. El precio varía entre u$s 80 y u$s 140 dólares, e incluye desayuno y cena.

Fuente: Ambito
http://www.ambito.com/suplementos/placer/noticia_suplemento.asp?ID=510733&Seccion=Secciones%20Especiales

Bariloche y su encanto natural en Semana Santa

Llega uno de los fines de semana más turísticos a nivel internacional, Semana Santa que constituye siempre una buena ocasión para desconectarse por pocos días de la rutina cotidiana. Y el turismo ayuda con ese propósito. En esta ocasión la ciudad de San Carlos de Bariloche es una buena opción para disfrutar en esta fecha.

Esta ciudad del sur patagónico recibe más de 800.000 turistas al año, es el centro turístico más importante de la Patagonia argentina. En estos días de Semana Santa es posible realizar diferentes excursiones en esta ciudad y cuenta con atractivos para toda la familia.

Esta ubicada en la margen sur del lago Nahuel Huapi, en la provincia de Río Negro. Se encuentra rodeada por otros tres lagos: Gutiérrez, Moreno y Mascardi, y en sus alrededores se hallan varios cerros, entre los que se destacan el Otto, el Catedral, y el Campanario, todos ellos con medios de elevación hasta la cima.

Circuito Chico

En esta excursión de medio día se recorren paisajes y lugares como Bahía López y Punto Panorámico. Frente a Puerto Pañuelo, el Hotel Llao Llao y la Capilla San Eduardo, son atractivos singulares para el visitante.

Si tiene tiempo, los suaves senderos del Parque Municipal Llao Llao brindan la posibilidad de tranquilas caminatas por el bosque. Otra alternativa puede ser visitar la tradicional Colonia Suiza, para vivenciar su singular ambiente de antiguo poblado histórico y rural.

Cerro Catedral. El cerro Catedral es el centro de esquí más importante de Sudamérica. Durante la temporada invernal, ofrece una amplia y variada infraestructura de servicios para practicar ski y snowboard y disfrutar de la nieve y de sus fantásticos paisajes. Diversos medios de elevación permiten acceder a él en distintas épocas del año.

La Ruta de los siete Lagos. Esta ruta une la ciudad de Bariloche con San Martín de los Andes, es un camino donde se transita paisajes muy bonitos, entre bosques, montañas y lagos. A lo largo del camino existen miradores panorámicos y puntos donde detenerse para contemplar y disfrutar de la naturaleza. Los lagos que se visitan: Nahuel Huapi, Correntoso, Espejo Escondido, Villarino, Falkner y Machónico. El paseo se puede realizar en un día completo.

Cerro Tronador. Tiene una altura de 3478 sobre el nivel del mar y forma parte de la frontera con Chile. Para adentrarse al cerro se debe tomar la Ruta Nacional 258, desde allí se bordea el lago Mascardi donde se embarca para navegar por el lago de los Siete Colores. Durante la excursión se navega al pie de los cerros Justo, Fray Elguea, Cresta de Gallo y Bonete para descender en el Hotel Tronador donde se almuerza. Reiniciamos la marcha terrestre por el Valle Vuriloches, hasta el Ventisquero Negro, la cascada de los Alerces y la base del Tronador.

Centro Cívico. El Centro Cívico de Bariloche uno de los paseos obligados en esta ciudad, es el corazón de la ciudad. Se construyó en el año 1940 empleando materiales de la zona como madera de alerce, ciprés y piedras de los cerros cercanos. En medio del Centro Cívico se levanta una torre reloj donde a las 12 y 18 aparecen figura móviles.

Fuente: La Capital
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2010/3/edicion_73/contenidos/noticia_5360.html

El arte en el Fin del Mundo

En el marco de los festejos por el Bicentenario de la Revolución de Mayo, el artista plástico Alberto Morales presentará hasta el 29 de marzo su exposición “Al Sur del Sur, Cielos de la Antártida”, en la Galería de Arte del Museo Marítimo de Ushuaia.

Invitado por el Museo Marítimo, expondrá 40 obras que buscan reflejar la magia del continente blanco.

Se podrá visitar en el pabellón III, Trastienda del Museo Marítimo de Ushuaia, ubicado en la calle Yaganes, en el antiguo Ex Presidio, mejor conocido como la Cárcel de Reincidentes de Tierra del Fuego.

Turismo arqueológico: las manos de otros hombres

La localidad de Los Antiguos es un excelente punto de partida para visitar el sitio de arte rupestre más importante de la Argentina, la Cueva de las Manos, Emplazado en el noroeste de Santa Cruz, Los Antiguos se presenta como un valle fértil de atmósfera bucólica, ideal para degustar los más deliciosos frutos rojos; probar suerte con la pesca deportiva; o planificar una visita al yacimiento arqueológico más importante de la Argentina: la Cueva de las Manos.

El nombre Los Antiguos es una traducción del vocablo tehuelche I keu kenk o I keu konk, que significa "mis antepasados" o "los antiguos". Según la tradición oral, este lugar era elegido por los pobladores originarios para pasar sus últimos días de vida. Al estar en un terreno de escasa altura, la protección de las montañas y los efectos moderadores del lago Buenos Aires, la localidad está dotada de un microclima ideal para el cultivo de los frutos rojos.

El reservorio de arte rupestre, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1999, se ubica a 220 kilómetros de la localidad por el camino de Bajo Caracoles. Miles de personas de todo el mundo llegan allí para contemplar el preciado legado de la cultura cazadora-predadora que habitó la zona entre los años 9.300 A.C. y 700 D.C.

La mayor congregación de pinturas se encuentra en la Cueva de las Manos propiamente dicha, que posee 24 metros de profundidad, 15 metros de ancho en la entrada y alrededor de 10 metros de altura hasta el comienzo de la visera. En los paredones y aleros que rodean a la caverna, los antecesores de los tehuelches también dejaron sus huellas, que se encuentran en excelente estado de conservación. Sin duda, las estampas más características son las manos realizadas con la técnica de negativo. Si bien los arqueólogos dan cuenta de la existencia de más de dos mil figuras, se pueden identificar claramente 829 manos de variadas tonalidades y tamaños, correspondientes a diversos períodos.

Pinturas de animales

Acompañados por los guías de sitio, los visitantes también divisan en las rocas representaciones de animales como guanacos, choiques (ñandúes patagónicos) y matuastos (lagartijas autóctonas); escenas de caza con figuras humanas; y dibujos abstractos como líneas de puntos, círculos y trazos en zigzag.

Resulta ineludible preguntarse por qué los primitivos habitantes de estas tierras decoraron el lugar con las imágenes de sus manos. Si bien continúa siendo un enigma, las teorías generalizadas indican que se trataría de una rogativa, un ritual de sanación o simplemente que fueron estampadas con la intención de indicar las sucesivas etapas de la vida, ya que hay palmas pequeñas, medianas y grandes.

Las pinturas fueron realizadas con pigmentos minerales de la región, que brindan tonalidades rojas, ocres, amarillas, violáceas y verdes; óxido de manganeso (negro) y blanco. En cuanto a las técnicas, prevalece la del sopleteado, empleada para los negativos de las manos, y se piensa que además fueron utilizados hisopos, pinceles hechos con huesos de animales y los dedos como aplicadores.

Las representaciones más llamativas de este gran mural situado a la vera del cañadón del río Pinturas incluyen una mano con seis dedos, figuras de guanacas preñadas y un par de manos, derecha e izquierda, correspondientes a una misma persona.

Si se desea agregar aventura a este paseo, se puede optar por la alternativa de llegar a la Cueva de las Manos haciendo un trekking por el cañadón del río Pinturas. Partiendo de Los Antiguos deberán recorrerse 130 kilómetros de asfalto por el camino a la estancia turística Cueva de las Manos, para luego desandar una caminata de poco más de una hora mientras se contemplan las vibrantes tonalidades del cañadón y las pasarelas del yacimiento de arte rupestre. Tras una pronunciada pendiente, el itinerario culmina en el refugio de acceso a la cueva, de donde salen las excursiones guiadas.

La Cueva de las Manos es la evidencia fiel de una cultura cazadora-predadora que, a través de su arte, ha legado demostraciones de sus costumbres, técnicas de caza, ritos y creencias, su relación con el medio ambiente y las condiciones en que desarrollaban su vida, hechos que han quedado protegidos por el cañadón del río Pinturas.

Otras propuestas

Los Antiguos está ubicado al amparo de los picos de la Cordillera de los Andes, en el extremo noroeste de la provincia de Santa Cruz, a tres kilómetros de la frontera con Chile. En medio de la estepa patagónica, el poblado --que ostenta el título de Capital Nacional de la Cereza-- es un vergel custodiado por elevadas alamedas.

Por eso, quienes arriben a este remanso santacruceño podrán incursionar en un circuito de agroturismo, visitando alrededor de 15 chacras donde se observa la recolección de frutos rojos, principalmente cerezas, frutillas, grosellas, corintos y frambuesas, y se degustan dulces y licores. Otros establecimientos que integran esta ruta se dedican a la producción de chocolates, verduras, escabeches e hilados. El destino está a orillas del lago Buenos Aires, de 2.240 kilómetros cuadrados compartido con Chile. Se lo considera el segundo lago más grande de Sudamérica, después del Titicaca, y sus aguas albergan especies de truchas muy combativas, ofreciendo un ambiente ideal para la pesca deportiva durante todo el año. Allí también pueden realizarse travesías en kayaks partiendo desde el muelle de la hostería Antigua Patagonia, ubicada en la entrada de la ciudad.

Otra interesante propuesta de Los Antiguos es el camino del Monte Zeballos, el más alto de la provincia y de una belleza singular. Este periplo se caracteriza por sus escenarios contrastantes, tanto en colorido como en geografía: los paisajes pasan del bosque patagónico a áreas de aspecto desértico donde se erigen formaciones volcánicas de curiosa fisonomía. Si bien el itinerario culmina en la localidad de Lago Posadas, el camino de Monte Zeballos es una experiencia en sí misma, deparando varios parajes para hacer trekking, como las rocas erosionadas por el viento con forma de cucuruchos, ubicadas a la altura del kilómetro 67. Al llegar a El Portezuelo, el punto más elevado del recorrido, y si el cielo se presenta diáfano, puede divisarse el cerro San Lorenzo, de 3.706 metros.
Fuente: La Capital
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2010/3/edicion_72/contenidos/noticia_5101.html

San Rafael, con todo gusto

Es otra Mendoza. El paisaje de viñedos y olivos la emparentan con la región que envuelve a la capital, pero San Rafael tiene su sello propio.

En un clima rural, los árboles entrecruzan sus copas en las avenidas y calles con acequias formando una verde e interminable glorieta. La ciudad aparece como una extensión de los emprendimientos agrícolas que la rodean, parte de la riqueza de la zona, productora no sólo de vinos y aceites de oliva, sino también de gran variedad de frutas.

Al recorrer su particular trazado urbano, con las avenidas Hipólito Yrigoyen y San Martín como ejes, uno se pregunta: ¿dónde queda el centro? Pero, formalmente, San Rafael no tiene un centro. Ni siquiera la plaza principal -impecable, con esa reconocida pasión mendocina por la limpieza- alcanza el perfil de centro cívico tan común en cada ciudad del país. Todo es paz y quietud en este bello lugar, con una impensable sorpresa: un sistema Wi-Fi a cielo abierto y, bajo un gazebo, un puesto de Internet público.

A lo largo de las avenidas principales se alinean negocios de todo tipo, restaurantes y hoteles. En el llamado Kilómetro Cero se concentran locales y boutiques de conocidas marcas.

Mucho por descubrir, en una ciudad palpitante y laboriosa. Sin duda su circuito de enoturismo es uno de los más visitados. Cuenta con importantes bodegas como Goyenechea, Lávaque, Roca y Bianchi, que reciben visitantes. La ruta invariablemente comienza con una pasada por La Abeja, la más antigua, fundada al igual que San Rafael por el francés Rodolfo Iselin en 1883. Se conservan aún junto a la imponente casona las construcciones originales de altísimos techos y enormes toneles de madera, todo un símbolo de la época, junto a un aggiornado centro de degustación de los últimos vinos de la bodega.

Hay además una cantidad de nuevos establecimientos, especialmente boutique, con buenos vinos de ediciones limitadas para conocer. Intimayu, en Las Paredes, es una de las más reconocidas. Original de los 30, fue adquirida en los últimos años por la familia Radijoy, eslovenos agricultores de tradición. Ellos pusieron a punto los viñedos y la bodega que ha cosechado importantes premios en competencias internacionales.

Otro sitio para no dejar pasar es Algodón Wine Estates & Champion Club, especial para disfrutar del día combinando turismo enológico con una excelente gastronomía, y para los fanáticos del golf la posibilidad de unos tiros en la cancha de 18 hoyos cuyo diseño serpentea entre viñedos y pequeñas lagunas. El complejo cuenta además con un lodge, una casona decorada en un elegante estilo campo con todo el confort imaginable. Para los que gustan de las burbujas está por allí La Champañera de la bodega Bianchi y también Mumm, del grupo Pernord Ricard, donde brindar con dos ricos espumantes.

Sabores, terneros y secretos

Los aficionados a experimentar nuevos sabores encontrarán en San Rafael variadas opciones para degustar en el lugar y también para llevarse a casa. La región, importante productora de frutas y verduras, especialmente de duraznos, cuenta con locales especializados en el tema, como Sabores, empresa familiar con larga trayectoria en la agricultura. En lo que fue por muchos años su casa, Juan Manuel Martínez ofrece un colorido muestrario de productos envasados donde se mezclan ajíes dulces y picantes, antipastos de vegetales, berenjenas asadas o ahumadas, al igual que tomates secados al sol y en pasta. Novedades como cubiletes de ajo y échalotes junto a tradicionales pastas de aceitunas verdes y negras son sólo algunas de las muchas opciones en su extenso exhibidor.

Otros dos sitios con una amplia oferta son Cuesta de los Terneros y Secretos de los Andes. Las aceitunas, típico producto de la zona, visible en la cantidad de olivares que salen al paso de cualquier camino, son el alma de los aceites de oliva extra virgen que se pueden encontrar en la ciudad. Como el tradicional Yancanelo, que sobre la avenida Yrigoyen tiene su propio sitio de degustación.

Los amantes de los ahumados deberán darse una vuelta por Secretos del Monte, sitio que Raúl y Marilín Bianchi instalaron hace unos años en lo que fue una antigua carnicería. Allí encontrarán en trozos, feteadas, envasadas al vacío, en lata y hasta piezas completas de carne ahumada a baja temperatura con un proceso especial y saborizada con sales y especias naturales. Hay para elegir entre jabalí, ciervo, salmón, cerdo, faisán y ñandú. También producen una rica selección de quesos con el mismo tratamiento.

Buenas mesas

En este panorama no podían faltar lugares donde comer bien. La oferta es grande, especialmente de restaurantes sencillos y parrillas. Para los buenos paladares está El Restauro, cálido ambiente en un antiguo edificio reciclado frente a la plaza. Allí, Ana Paula Gutiérrez, reconocida chef y formadora de cocineros, ofrece una carta con platos recuperados de recetas de la provincia, como el tomaticán, que ella misma prepara frente a los comensales, al compás de una cueca que va nombrando los ingredientes. Vale la pena probar la tradicional carne a la masa o los ravioles de tomates secos y aceitunas, entre otras delicias que propone el menú, acompañados por los vinos de la amplia bodega de la casa.

Muy cerca está Ramos Generales, esquina que rememora los viejos almacenes de campo, tapizado por estanterías y exhibidores de madera con una completísima colección de productos de la zona. Famoso por sus picadas servidas en generosas tablas, con selección de ahumados y quesos, que se pueden degustar en alguna mesa en la vereda. En el restaurante de Tierra Mora, un moderno y confortable hotel boutique frente al frondoso parque H. Yrigoyen, se luce Luciano, su joven chef, con una carta donde prioriza ricas recetas de pescados y en Malbec, sobre Yrigoyen, se comen las mejores pastas caseras de la ciudad. Los precios del cubierto en estos lugares varían entre 30 y 50 pesos, sin vino.

Adrenalina, el otro ingrediente

Durante los meses de invierno, San Rafael se llena de viajeros de coloridos trajes de abrigo, que se detienen aquí camino a Malargüe y Las Leñas, pero de noviembre a mayo, la mejor época de la región, se recorre el bello circuito de Valle Grande, Cañón del Atuel y El Nihuil, donde el agua tiene un rol protagónico. Por la ruta 173, y a media hora de viaje, el circuito se interna en el espectacular cañón de altísimas paredes, hasta llegar al embalse de Valle Grande, un enorme lago verde esmeralda, con su villa rodeada de hoteles, cabañas y campings.

Hacia el dique El Nihuil se toma un camino donde el rojizo paisaje contrasta con el blanco cerro Nevado y el circuito se llena de amarillo, rosado y verde, hasta llegar al sorprendente Museo de Cera, donde aparecen como esculturas que la naturaleza esculpió en el transcurso de incontables años, figuras talladas donde se adivinan animales, jardines colgantes, procesiones de profesantes y hasta... el sillón de Rivadavia.

El camino continúa entre paredones de roca y se eleva hacia las alturas de la meseta para disfrutar desde allí de la belleza del inmenso espejo de agua formado por el dique El Nihuil, salpicado por los colores de cantidad de velas de las tablas de windsurf. Los amantes del turismo aventura encontrarán en Valle Grande propuestas para elegir: trekking, rapel, tirolesa, barranquismo y parapente, entre otras. Pero sin duda, lo más apasionante es practicar rafting sobre los rápidos del Atuel. Catalogado como nivel II en una escala de VI, en gomones con remos para cuatro personas o en doky, sólo para dos, previamente pertrechados con correspondiente equipo provisto por la empresa, se emprende un apasionante viaje por los vericuetos del rumoroso río, en marchas y contramarchas, subidas y bajadas donde poner a prueba la habilidad para dominar los continuos remolinos.

Datos útiles

Comer y dormir
* En alojamiento, San Rafael y alrededores brindan cantidad de opciones en hoteles, apart hoteles y cabañas, desde $ 60.
* Para los que buscan confort y algo más está el Tower Inn & Suites con el Spa Dell´Olivo y Casino aledaño. Desde $ 350 base hab. doble.
* Dos hoteles boutique con encanto. Tierra Mora $ 240 y Portal de los Andes 130, ambos con todos los servicios y pileta.
* Algodón. www.algodonwineestate.com . Almuerzo o cena, $ 75. Lodge, US$ 180 diarios por persona.

Excursiones
* Al Cañón del Atuel, desde $ 90.
* Rafting, $ 30 a 70 por persona, según la duración. Incluye equipo.

Más información
* En Buenos Aires, Casa de Mendoza,
Av. Callao 445;
Teléfono: 4371-7301.
Páginas web: www.casa.mendoza.gov.ar, www.sanrafaelturismo.gov.ar

Fuente: La Nación Turismo
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1240417

Punta Bermeja. Crece la colonia de lobos marinos más grande de la región

La especie estaba amenazada, pero ahora está aumentando a un ritmo de 5,7% anual

No en vano la mayor población de lobos marinos de un pelo eligió el norte del Golfo San Matías para establecer su residencia permanente. Cada atardecer, los casi 3000 animales que residen de manera permanente en el apostadero conocido popularmente como "la lobería", disfrutan de un atardecer rojo intenso en medio de amarillos verdosos y distintos tonos de azul.

Allí, cada verano, unos 800 lobitos agrandan la colonia en el apostadero ubicado dentro de la Reserva Faunística Punta Bermeja, a 63 kilómetros de Viedma, donde se llega bordeando el Atlántico por la ruta de los acantilados, un camino provincial con formaciones rocosas de hasta 70 metros de altura.

En 14 kilómetros de costa y 600 hectáreas de monte conviven tres ecosistemas. Los lobos marinos comparten el paisaje con otros habitantes, algunos en peligro de extinción o protegidos, otros típicos de la fauna patagónica y hasta con fósiles de diez millones de años de antigüedad.

En su estudio y sistematización participan el Laboratorio de Mamíferos Marinos del Centro Nacional Patagónico, el Instituto de Biología Marina y Pesquera Almirante Storni y el Museo Argentino de Ciencias Naturales. El Consejo Provincial de Ecología y Medio Ambiente de Río Negro y la Fundación Azara-Universidad Maimónides coadministran esta reserva provincial.

Cada año, allí se realiza un censo de la población de lobos marinos, que crece alrededor del 5,7% anual. "Es la colonia de lobos de un pelo permanente, continental y mixta (de machos y hembras de todas las edades) más grande de América del Sur y hasta del mundo, porque esa especie es endémica desde el sur de Brasil hasta las Malvinas y hasta Perú", precisó a LA NACION vía telefónica desde la reserva su responsable, Karina Novillo, especialista en conservación de la biodiversidad.

Además, ese crecimiento anual atrae la formación de nuevos grupos de reproducción de la especie en localidades cercanas y que llegan de apostaderos de la región. La cantidad total de lobos marinos de un pelo censados en la costa de Río Negro es de 6742, de los que 3044 pasan todo el año en Punta Bermeja. Esa colonia incluye 262 machos adultos, 126 machos subadultos, 1837 hembras y juveniles, y 819 crías, a las que se puede ver jugando en grupo.

"Si bien esta especie ya no está en extinción, hoy sólo existe el 15% de la población original. Desde los años 60 se está recuperando y los esfuerzos de conservación apuntan a evitar el ingreso de personas por tierra y el sobrevuelo con parapentes o aladeltas porque impacta en la colonia", explicó Novillo. Todo eso genera estampidas de los animales hacia el agua. El contagio del pánico hace que, en la carrera, los adultos pasen por encima de las crías o las hembras aborten.

Por eso, en toda la reserva, cuya entrada es gratuita, hay indicaciones precisas que los visitantes deben seguir y pasarelas que unen miradores para disfrutar de los lobos y las piruetas de otras especies marinas, como ballenas -incluidas las franciscanas, que están en peligro de extinción-, delfines, elefantes marinos y cormoranes imperiales.

"Si hay una baja considerable de la población de un año a otro, se evalúa con los científicos si hay que hacer un control sanitario o si está pasando algo con los recursos pesqueros de los que ellos se alimentan", dijo Novillo.
Inquilinos variados

Además de la fauna marina, la reserva posee médanos y montes llenos de una flora variada, que incluye unquillos, olivillos, llaollines, chañares y alpatacos rodeados de gramíneas. Entre las especies en estado vulnerable que habitan la reserva hay un ave emblemática de la Patagonia, el choique, similar a una perdiz de alrededor de un metro de altura. En el recorrido, uno puede cruzarse con una mara, que es un roedor en peligro de extinción, o con un gato de los pajonales o un gato montés. También hay especies en estado vulnerable, como el puma, el hurón menor, el zorro gris chico, la gaviota cangrejera, el chorlito, el halcón peregrino y el petrel gigante.

En el camino es poco probable no ver un loro barranquero, ya que los especialistas llevan relevados 2800 nidos de esta especie protegida. "Justamente, Punta Bermeja fue declarada humedal de importancia no sólo por su colonia de lobos marinos de un pelo, sino también por su población de gaviotas cangrejeras y de loros barranqueros", agregó Novillo.

El próximo desafío es producir información científica de su yacimiento paleontológico, que incluye restos fósiles marinos y huellas de los animales que habitaron la Patagonia hace millones de años, como los perezosos y aves carnívoras gigantes.

"Hay huellas de fororracos, que fueron aves de entre 1,50 y 1,70 metros de altura y con poca capacidad de vuelo; además de perezosos o ungulados herbívoros, que son anteriores a la unión entre América del Norte y del Sur, es decir, de entre 4 y 7 millones de años de antigüedad. Algunos de ellos hasta convivieron con el hombre, como las macrauquenias (o "llamas grandes"). Aún queda mucho por estudiar en la zona, incluidos los sedimentos de los acantilados y las ostras fósiles de unos 10 millones de años. El camino por recorrer es impresionante y estamos empezando a andarlo", finalizó Novillo.

Fuente: La Nación
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1236166

Fiesta Nacional del Trekking en El Chaltén

Del 18 al 21 de marzo, en El Chaltén, provincia de Santa Cruz, se realizará la Fiesta Nacional del Trekking.

La agenda deportiva del 2010 tiene previsto para el mes de marzo una competencia, que con el correr de las ediciones ha tomado carácter de interés nacional. Se trata de la fiesta del trekking que tendrá como escenario a la localidad de El Chaltén los días 19 y 20.

Programa

Viernes 19: Carrera trekkatlon
La prueba consiste en recorrer el sendero que abarca desde el campamento De Agostini (ex. Bridwel) hasta el mástil central del pueblo.
Posee una distancia aproximada de 11 kilómetros y ofrece un desnivel en descenso de 200 mt. Se debe tener en cuenta que a pesar de que en el transcurso de la prueba predomina el descenso, la misma posee algunas cuestas, dado a que se realiza en terreno de montaña.
Horario de partida: 12:00 desde el campamento De Agostini.

Sábado 20: Desafío de los Campamentos
Modalidad de carrera: Prueba de resistencia en ambiente montañoso, de tipo Cross Country. Equipos de 2 integrantes. El equipo podrá ser compuesto por personas de sexo masculino, femenino o mixto.

Categorías

Libres de 18 a 35 años
Adultos de 36 a 45 años
Adultos Pro 46 a 55 años
Veteranos 56 años en adelante

Inscripciones
E-mail: deporteschalten@gmail.com
Teléfono: 02962-493363
Organiza: La Secretaría de Estado de Deportes, Recreación y Turismo Social

Puerto Piramidés. Aldea de mar

Acantilados, aguas cristalinas y vida agreste. Puerto Pirámides, un pueblo de pocos cientos de habitantes dentro de la Reserva Natural Protegida Península Valdés, es el punto de partida para un abanico de aventuras en la tierra y en el mar.

Encuentro cercano entre buceadores y lobos marinos bajo las aguas de Puerto Pirámides.

Pequeña y natural, a las puertas de una naturaleza gigante, Puerto Pirámides es “la aldea de las ballenas”, sobre las aguas de la Península Valdés, que cada año reciben la visita de numerosas ballenas francas australes. El pueblo, una pequeña aldea marítima que revive cada verano con la llegada de miles de turistas y buceadores, y durante el invierno se dedica a una vida más retirada acunada por el viento, está a orillas de una región de increíble belleza. La Península Valdés es el paraíso de quienes aman los paisajes sin fin, la fauna sin restricciones, la carrera de la brisa sin obstáculos y el perfume a mar que tiñe la atmósfera de cierto aire salvaje y libertario.

Sitio ideal para la contemplación pasiva, para largas caminatas en la playa pedregosa encerrada por las “pirámides” que le dan nombre, aunque sigue siendo diminuto el pueblo ya no es aquel territorio de pioneros que supo ser en los años ’70, cuando la población no alcanzaba el centenar de habitantes y los servicios eran básicos. Cada año, Puerto Pirámides es el completo epicentro de un abanico de actividades de aventura que atraen a quienes quieren caminar la naturaleza, subirse sobre las olas y probar la emoción del kayak, internarse en las profundidades marinas y descubrir los secretos de sus arrecifes y acantilados.

El pueblo también es el punto de partida ideal, por su ubicación prácticamente a las puertas de la reserva, para las excursiones que llegan hasta los más remotos puntos de la Península Valdés. Punta Delgada, Caleta Valdés y Punta Norte son algunos de los sitios donde se divisan apostaderos de lobos y elefantes marinos, después de haber recorrido decenas de kilómetros acompañados solamente por el viento y, ocasionalmente, choiques, guanacos y liebres patagónicas.
Las “pirámides” que rodean las aguas del Golfo Nuevo, escenario del buceo con lobos.

Azul profundo

Si el avistaje de ballenas es la principal actividad de Puerto Pirámides, no deja de ser una salida de temporada, que se realiza durante la presencia de los cetáceos, entre junio y diciembre. A lo largo de todo el año, en cambio, la aldea ofrece avistajes de lobos marinos, delfines y aves, además de buceo: de aguas diáfanas y profundas, el Golfo Nuevo está considerado como uno de los de mayor concentración de mamíferos marinos en el mundo y tiene características únicas para sumergirse, que atraen a buceadores de los más diversos orígenes. Cuatro décadas atrás uno de ellos, un francés llamado Jacques Cousteau, fue uno de los que exploraron desde el mítico Calypso estas aguas transparentes y llenas de vida.

Puerto Pirámides es un lugar ideal para tener la primera experiencia submarina, en los llamados “bautismos”. Se trata de salidas cortas, de media jornada, que incluyen el préstamo de equipos –trajes de neoprene, tubos de aire, máscaras– y una breve instrucción para familiarizarse con el curioso fenómeno de respirar bajo el agua. Poco a poco la desconfianza inicial se transforma en avidez por llegar más abajo, por descubrir los insólitos colores ocultos por el mar. Literalmente de la mano de un buzo experto, después de haber hecho una primera a escasa profundidad se va descendiendo lentamente hasta unos is o siete metros: así, aparece de pronto ante los ojos fascinados del novel buzo un mundo inédito. Las aguas profundas de Playa Pardelas, una de las más buscadas, albergan cardúmenes de salmones, meros, sargos y besugos que nadan con elegancia entre las cuevas y túneles submarinos, y se ven cubiertos por coloridas colonias de pólipos, anémonas, mejillones, cholgas, esponjas y estrellas de mar.

Recientemente, sin embargo, una nueva modalidad se impone como la estrella de las salidas de buceo: es la posibilidad de nadar junto a los lobos marinos, incorporada después de varios estudios biológicos y de comportamiento de las diferentes especies que pueblan las aguas del Golfo Nuevo. Reservada a buzos certificados, con el objetivo de no perturbar a los animales el buceo con lobos marinos se organiza en salidas de grupos reducidos, anclando la embarcación a cierta distancia de la colonia y esperando a que la curiosidad de los extrovertidos mamíferos haga que se acerquen a las personas para interactuar, jugar y divertirse. Formando grupos de hasta 30 animales alrededor de los buzos, la experiencia puede durar hasta una hora y media. También los menos expertos pueden intentarlo, pero más sencillamente haciendo una salida de snorkeling con lobos: sin necesidad de preparación previa, para algunos expertos esta forma es ideal porque se mantiene más cerca de la superficie, con mucha presencia de lobos simplemente porque necesitan salir a respirar. En el agua, la agilidad de los animales es asombrosa, y también el espíritu juguetón que parecen revelar en contacto con las embarcaciones y los sorprendidos nadadores.

A fuerza de remo

También las salidas en kayak ofrecen una forma diferente de avistar la fauna marina y, simplemente, disfrutar del mar dejándose llevar por el oleaje suave del golfo, a la sombra de las pirámides que dominan el paisaje de los alrededores. En kayak simple o doble, para contar con la ayuda de un guía, se pueden elegir salidas de distintas duraciones y dificultades, con el encanto adicional de adentrarse en grandes cuevas formadas por la erosión del mar o bajarse en parajes solitarios para explorar los alrededores.

Cuando el desafío es terrestre, Puerto Pirámides es también un buen punto de partida para alcanzar los parajes más agrestes de la Península Valdés. Aquí y allá, donde el terreno se levanta en mesetas sobre el mar, se puede trepar a miradores naturales desde donde se ven los lobos marinos con sus crías, delfines y ballenas. También se organizan salidas en bicicleta, para atravesar médanos, paisajes de estepa y acantilados, además de las tradicionales “caminatas interpretativas” para recorrer las playas desiertas: allí, donde sólo reinan el agua, la arena y el viento, se pueden encontrar restos de la vida marina y fósiles de millones de años de antigüedad

Fuente: Página 12 Turismo
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/9-1733-2010-02-28.html

Se viene: Rally de las bodegas

El hotel Park Hyatt Mendoza será el punto de partida y llegada de todas las etapas de la clásica competencia que tendrá lugar 11, 12 y 13 de febrero y que ya es un evento con sello de Vendimia en la provincia de Mendoza.

Las rutas del vino, sus incomparables paisajes entre vides y cordillera, y las modernas e innovadoras casas vitícolas, son el marco por el que -con espíritu de camaradería- los autos clásicos y sport competirán. Los mejores vinos mendocinos y una selecta gastronomía gourmet, serán parte fundamental del encuentro.

La organización informó que se cumplirán dos etapas que suman 630 kilómetros de recorrido. En la primera, los competidores ascenderán hasta 2.500 m.s.n.m por sinuosos caminos de montaña; la segunda se extenderá hasta el Valle de Uco.

Ambas etapas contemplan la visita a bodegas representativas. En cada una de ellas, los participantes podrán conocer las instalaciones y serán recibidos por los enólogos, quienes los adentrarán en los métodos de producción y los guiarán en la cata de los diferentes varietales para conocer y disfrutar responsablemente de los secretos del vino.

La competencia, que es de alta exigencia deportiva y será para sólo cien parejas, junto al Rally de la Montaña (Córdoba) y las Mil Millas Sport (Bariloche), integra La Triple Corona, el premio más competitivo que se desarrolla en la Argentina para automóviles clásicos.

Este evento fue declarado de interés turístico por la Secretaría de Turismo de Mendoza.

Fuente: Los Andes Online
http://www.losandes.com.ar/notas/2010/3/7/turismo-476352.asp

El Chaltén, desde todos los ángulos

Distintas actividades en torno a los míticos cerros Torre y Fitz Roy. Trekking, pesca deportiva, escalada y avistaje de aves.

Paseos lacustres y en bicicleta, trekking, hiking, avistaje de aves, turismo contemplativo, pesca deportiva. Todo en el fascinante paisaje patagónico, al pie de los cerros Fitz Roy y Torre, en el Parque Nacional Los Glaciares, Santa Cruz.

En El Chaltén no hay bancos -sí cajero automático- ni señal de celular, y muy pocos servicios se pueden abonar con tarjeta de crédito o débito. Y se agradece: aquí se busca -y se encuentra- el contacto más directo con la naturaleza, que se disfruta a pie, en bicicleta, en barco.

El Chaltén,"Capital Nacional del Trekking", celebrará la Fiesta Nacional del Trekking del 17 al 20 de marzo: travesías por el Parque, el Trekkatlon (tradicional bajada del cerro Torre), carreras de postas y escalada, y espectáculos.

Camino al andar

En la zona hay senderos para caminantes de todas las edades y exigencias, comenzando por los más sencillos y familiares: El Mirador de los Cóndores y El Chorrillo del Salto, que demandan, en cada caso, una hora de caminata. Un complemento perfecto es el paseo por la bicisenda, a 2 km del centro. Con 2.500 m de longitud, el recorrido bordea la orilla del río de Las Vueltas, siempre con el Fitz Roy a la vista.

Para mayor dificultad están los senderos a las lagunas Capri (2 hs), Torre (3 hs) y de los Tres, de 5 hs y un exigente ascenso pero con una gran recompensa: la mejor vista posible del majestuoso Fitz Roy. Otras excursiones permiten caminar sobre el hielo de los glaciares Torre y Viedma -el más grande de la provincia.

Del hielo al lago

Para vivir a pleno el hielo, se puede tomar una excursión de una o dos noches en el valle glaciar del cerro Torre, durmiendo en carpa, al pie de la imponente pared sur. Se explora un espectacular valle que divide los cordones montañosos del Torre y el Fitz Roy, y se divisan las paredes oeste y sus agujas satélite, rincón reservado para andinistas. Otro circuito -Cerro Huemul- invita a 4 días de trekking balconeando sobre el Campo de Hielo Sur y rodeando el cerro, con vistas del glaciar Viedma, el Cordón Mariano Moreno y Paso del Viento.

Y está, claro, la excursión a los hielos continentales, bien exigente y que lleva de 6 a 15 días, según las condiciones climáticas. Se accede por Paso Marconi, se pasa por detrás de los cerros Fitz Roy y Torre y se desciende por Paso del Viento, al sur del pueblo.

A 37 km de El Chaltén, Lago del Desierto se puede visitar en una excursión de 5 hs y también se lo puede navegar, avistando diferentes glaciares del cordón Vespigniani, o cruzar a la punta norte para luego seguir camino, a pie o en bici, al lago O'Higgins, en Chile. También se puede navegar por el inmenso lago Viedma -80 km de largo por 15 de ancho-, zarpando desde la bahía Túnel y admirando el glaciar desde todos los ángulos. Y para experimentar bien de cerca la montaña, hay prácticas de escalada en roca.

Fuente: Clarín Turismo
http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2010/02/28/v-02149312.htm

VII Edición del Via Crucis Submarino en Puerto Madryn

En Semana Santa se realizará una nueva edición del Vía Crucis Submarino el 26 de marzo a las 19 hs en instalaciones del Muelle de Cruceros “Luís Piedra Buena” de Puerto Madryn, Chubut.

Esta actividad, promovida por la Secretaría de Turismo y las operadoras de buceo locales, estará supervisada por Prefectura Naval Argentina y será acompañada por todas las Parroquias de la ciudad.

El Vía Crucis Submarino tiene características similares a los que se realizan en superficie. De las 14 estaciones, 12 son recorridas debajo del agua, en una trayectoria aproximada de 500 metros, mientras que las ultimas dos estaciones se realizan en superficie.

Las estaciones submarinas, son colocadas previamente por personal de prefectura en los pilotes del muelle cada 5 mts aproximadamente, a su vez, en superficie, se colocan sobre las barandas del muelle 14 estaciones mas, para que la comunidad también pueda acompañar a los buzos desde viaducto.

El coro estable municipal será el encargado de la interpretación de música sacra y los feligreses de las parroquias locales realizarán reflexiones en cada estación, mientras el padre Juan Gabriel Arias es transportado bajo el agua hacia la próxima estación en una capsula de acrílico, diseñada especialmente para la actividad. El tiempo estimado de duración es aproximadamente 1 hora.

Termas en la ciudad de La Paz

Sobre las hermosas barrancas de la ciudad de La Paz, en un predio de 12 hectáreas se encuentra el complejo Termas de La Paz donde se destacan los hermosos paisajes únicos del río Paraná y las islas.

El complejo dispone de 11 piletas de distintas medidas, profundidades y temperaturas, cuidadosamente diseñadas para todos los gustos.
En el edificio principal se destaca la confitería con una terraza balcón, 2 piletas con hidrojet, 1 cubierta y 3 con paravientos.
El complejo tambien cuenta con vestuarios, enfermería, playa de estacionamiento para vehículos y colectivos dentro del predio, servicio gratuito de Internet Wi-Fi, alquiler de batas, reposeras y lokers, y posee un Apart Hotel dentro del balneario termal con 11 departamentos totalmente equipados.

Dentro del mismo predio, se cuenta con un Spa que posee tratamientos individuales para el cuidado, mantenimiento y rehabilitacion de la salud, donde se pueden realizar Balneoterapia, Hidroterapia, Fisioterapia, Kinesioterapia, Sauna, Hidromasaje, Ducha escocesa y mas servicios.

Características químicas de las aguas
Aguas cloruradas, sódicas sulfatadas, mesotermales.

Uso terapéutico
Estas aguas son empleadas en pacientes con afecciones y problemas reumatológicos, secuelas post traumáticas, problemas del aparato locomotor, artrosis, artritis, tendinitis, afecciones de la circulación y algunas dermatológicas. Aparato respiratorio (sinusitis, asma, bronquitis crónica, adenoiditis), estética y belleza, efecto antiestrés.

Rally clásico y patagónico, en Puerto Deseado

Del 13 al 14 de marzo, los fanáticos de los autos clásicos tendrán una cita en Puerto Deseado, Santa Cruz, con la 2da edición del Rally de Autos Clásicos.

Unos 40 autos deportivos y clásicos partirán desde Fitz Roy en una prueba de regularidad por la ruta 281 hasta Puerto Deseado. Se los podrá ver pasar sin apuros, casi posando para las fotos porque no podrán superar los 85 kilómetros por hora.
Durante la tarde del sábado los vehículos estarán en exhibición en el predio de la estación de ferrocarril.
Por la noche, en el Paseo de los Artesanos, cen ay música en vivo.

Una buena oportunidad para descubrir los atractivos de esta ciudad patagónica que se caracteriza por los acantilados y la ría.

Más información en: www.turismo.deseado.gov.ar