Descubrir el Valle de Uco

Este destino poco promocionado ofrece una amplia oferta de visitas a bodegas y sitios históricos, aventura y un nuevo circuito productivo.

Los extranjeros que invierten en vino pusieron la mirada sobre el Valle de Uco. El corazón geográfico de Mendoza, poco explotado hasta ahora por el turismo, comienza a despertar el interés y surgen servicios de alojamiento, gastronomía y entretenimiento alrededor del vino.

El paisaje es imponente: los picos nevados del Cordón del Plata, valles, ríos caudalosos y extensas plantaciones de viñedos de alta calidad, especias y árboles frutales que solazan el olfato.

El holandés Mijndert Pon fue uno de los primeros en apostar al desarrollo del paraje Los Arboles, en Tunuyán, 80 km al sur de la ciudad de Mendoza. Su pequeño imperio en la Argentina es el Espacio Salentein, un complejo que reúne bodega, museo, capilla y posada. Entre viñedos y con la montaña atrás, es el sitio apropiado para descansar y probar exquisiteces. Los vinos de alta calidad enológica se pueden degustar en el comedor, junto a un menú de cocina tradicional argentina con toques gourmet. El alojamiento en habitación doble con media pensión cuesta desde 250 dólares (reservas@salenteinposada.com / www.bodegasalentein.com).

La calma se apropia de la escena desde que se emprende el camino pedregoso hasta el Manzano Histórico, a cuya sombra reposó el general San Martín con su tropa. Como si se recorriera un túnel entre álamos, el viajero asciende hasta 1.200 m de altura, donde se encuentra la posada. Allí sólo se escucha el zumbido del viento sobre la vegetación de montaña.

El complejo tiene 16 habitaciones, tres casas de campo y un estar con hogar a leña. Las habitaciones están conectadas por senderos verdes, que convergen en una piscina descubierta.

A 3,5 km, el Museo Killka alberga una colección de pinturas y esculturas de artistas argentinos contemporáneos y holandeses de los siglos XIX y XX. Enfrente se encuentra la Capilla de la Gratitud y, detrás, la bodega.

Los paquetes turísticos incluyen trekking y cabalgatas en Finca San Pablo, visita al Manzano Histórico y recorrido en bicicleta por el corredor productivo, un camino de asfalto rodeado de fincas, bodegas, aceiteras, conserveras y otras agroindustrias. Para los que disfrutan del turismo aventura, este verano se ha sumado un tour de pesca con mosca y rafting en el río Tunuyán. Y aquellos que sólo prefieren el placer del buen comer y beber, tienen la posibilidad de almorzar o cenar en la Posada, con vista a una amplia galería y a metros del viñedo. Los domingos, en el restaurante se realiza el ciclo "Posada a las brasas", con una selección de carne de ternera, cerdo, chivo y cordero.

Fuente: Clarín Turismo
http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2009/12/20/v-02104340.htm

El águila mora, reina de los aires

Además del cóndor, otra maestra de vuelo es el águila mora (geranoaetus melanoleucus), cazadora por excelencia de áreas abiertas de estepa, matorrales y bosques. Junto con las otras aves de presa, como aguiluchos, gavilanes, caranchos, halcones y lechuzas, son los controladores de plagas más eficientes entre los alados. Sus habilidades para el vuelo potente y a veces acrobático, pueden apreciarse desde casi cualquier sendero de la zona.

En la inmensidad de la estepa es bastante común encontrar al choique (rhea pennata), el pariente más pequeño del ñandú de las pampas. No puede volar, pero es un hábil corredor y sus largas patas y cuello le permiten divisar y escapar de sus predadores.

Aunque el clima de El Chaltén dista mucho de ser tropical, cualquier visitante alerta podrá percibir el bullicioso grito de las cachañas (enicognathus ferrugineus), los representantes más australes de la familia de los loros y cotorras, que en los bosques andino patagónicos hallan su mejor refugio.

El personaje más famoso de los bosques del sur es seguramente el carpintero gigante (campephilus magellanicus). Es uno de los pájaros carpinteros más grandes del mundo, el macho se distingue por su cabeza de color rojo, mientras que en las hembras el copete es totalmente negro. Excelentes trepadores que con su fuerte pico taladran agujeros en los troncos de lengas y ñires en busca de larvas. Sus inconfundibles gritos son fácilmente distinguibles e invitan a cualquier caminante atento a descubrirlos y maravillarse con sus adaptaciones a este frágil ambiente.

Entre la amplia variedad de patos y gansos que albergan los cursos de agua del área protegida, el más buscado es el pato de los torrentes (merganetta armata). Esta especie vive en varios ríos torrentosos del área y es una de las "vedettes" para observadores de aves y naturalistas.

Son muchos aún los valores por descubrir en la inmensidad de Santa Cruz. Tal vez en la zona norte del Parque Nacional Los Glaciares, con El Chaltén como "campo base", los amantes de la naturaleza y observadores de aves encuentren una combinación única de paisajes, flora y fauna que expresen el más puro espíritu de la Patagonia sur.

El Chaltén

El Chaltén está ubicado a 215 kilómetros de El Calafate, desde donde se accede por la ruta nacional 40 y la ruta provincial 23.

Las empresas de transporte Cal Tur, Chaltén Travel y Taqsa conectan diariamente ambos destinos.

A El Chaltén se la llama "Capital Nacional del Trekking", porque además de diversos senderos para recorrer a pie, se pueden hacer paseos lacustres, avistaje de aves, turismo contemplativo, pesca deportiva y recorridos en bicicleta.Este centro turístico santacruceño tiene distintas propuestas propuestas de alojamiento en albergues, cabañas, hoteles y hosterías. Del mismo modo, el Parque Nacional ofrece áreas de acampe libres en plena montaña.

Excursiones

Viedma Ice Trek $ 400 (incluye traslados).
Lago del Desierto con traslado, $ 80. No incluye navegación ni acceso al glaciar Huemul.
Navegación Lago del Desierto, $ 90.
Trekking glaciar Torre $ 300.

Dirección de Turismo de El Chaltén: Avenida Güemes 174.
Teléfono (02962) 49-3270.
Correo electrónico: elchalten@santacruzpatagonia.gov.ar
Página oficial: www.elchalten.gov.ar

Fuente: La Voz Turismo
http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=577276

El “trekking”, más que una carrera

La creciente demanda del turismo activo exigió la necesidad de formar profesionales.

El turismo, a lo largo del tiempo, se va segmentando y de aquel significado tradicional de esparcimiento contemplativo en la actualidad ofrece distintos nichos de interés en los que sobresale el turismo activo. Esta nueva actitud es la que busca disfrutar del tiempo libre a través de actividades tales como rafting, escalada, cabalgatas, bicicleta de montaña, trekking, montañismo, excursionismo y otras, donde el turista ya no sólo busca el esparcimiento y conocimiento de nuevos sitios, sino su integración al paisaje.

El creciente volumen de personas que practican estas actividades motivó la necesidad, de ordenarlas; de capacitar a prestadores y reglamentarlas. Con este fin en distintas provincias argentinas se crearon normas de regulación. En Córdoba la ley 8.801, legisla, regula y reglamenta las actividades profesionales en el ámbito del turismo alternativo que se desarrollan en ambientes naturales y agrestes.

De esta manera, el Instituto Superior Arturo Umberto Illia de Villa Carlos Paz, tomó la delantera y se organizó como el primer espacio académico provincial, al diseñar una carrera de nivel terciario que forma profesionales en estas actividades.

Este año egresa la primera promoción del instituto de técnicos y guías superiores de trekking, carrera pionera en Córdoba y segunda escuela oficial del país, después de Mendoza.

Un cuerpo docente especializado aporta su experiencia deportiva y profesional.

En la formación de profesionales se hace hincapié en la interpretación de los ambientes naturales para que luego transmitan esos conocimientos a los turistas para generar conciencia, revalorizando tanto las áreas naturales protegidas como aquellas que revistan características notables que merezcan su conservación.

Programas

Los programas de cada materia fueron diseñados de acuerdo al Reglamento para Guías Especializados de la Administración de Parques Nacionales y a la ley provincial 8.801 sobre Regulación en la Prestación de Servicios de Turismo Alternativo en la Provincia de Córdoba.

Una carrera de tres años, 2.060 horas académicas distribuidas en 29 materias, más 30 días de instrucción en campo por cada año de cursado forman la currícula. Así se agregan a la carrera otras 2.300 horas cátedra al aire libre, dictadas en diferentes regiones agrestes.

El título de técnico y guía superior en trekking es oficial y lo otorga el Ministerio de Educación de Córdoba con validez nacional. Habilita para planificar, conducir y comercializar actividades pedestres, travesías, exploraciones y ascensiones de dificultad algo difícil según escala de la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo en ambientes agrestes y de montaña de todo el territorio Argentino.

Cuenta además con el reconocimiento de Parques Nacionales y la Asociación Argentina de Guías de Montaña.

Turismo activo.Gran demanda

Cada vez son más los turistas que buscan realizar actividades para integrarse al paisaje. Lo hacen a través del trekking, las escaladas, cabalgatas, rappel y otras.La seguridad de un guía especializado es vital para una experiencia exitosa.

Fuente: La Voz Turismo
http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=578871

Las Leñas, El valle del vértigo

Durante la temporada de verano, el espectacular valle andino de Las Leñas se convierte en un centro de turismo aventura que también invita a la contemplación y el contacto con la naturaleza. Mountain bike, escalada, rappel, trekking, rafting, 4x4 y buceo de altura.

Cuando se llega a Las Leñas en plena temporada estival, el glamoroso centro de esquí se muestra irreconocible. Si en invierno absolutamente todo, desde la puerta del hotel hasta la cima de la montaña, está cubierto de nieve, en verano reina la aridez y las montañas se ven casi peladas, apenas cubiertas por un suave tapiz verde con manchones de nieve en la altura. Lo único que no cambia es la espectacularidad del paisaje, con los hoteles hundidos en el corazón de ese gran valle que parece un gigantesco anfiteatro natural.

¿Por qué visitar Las Leñas en verano? En primer lugar porque está en el sur de Mendoza, en el departamento de Malargüe, una zona que ofrece unos paisajes muy singulares diferentes del resto de la provincia. Muy cerca se visita el Pozo de las Animas –dos depresiones o “dolinas” llenas de agua– y a 100 kilómetros las formaciones montañosas conocidas como los Castillos de Pincheira, vieja tierra de aventuras y bandoleros. Además está a poca distancia de la Payunia, una reserva natural de 450.000 hectáreas que concentra unos 800 conos de volcán.

Las Leñas tiene también la singularidad de concentrar en un área muy pequeña un amplio abanico de alternativas de turismo aventura, ecoturismo y turismo activo. Los lugares donde comienza la acción están a solo diez minutos del hotel, con actividades muy divertidas y sencillas, aptas para un grupo familiar, hasta opciones extremas que implican subir por ejemplo a la cima del cerro Leñas. Por último, otra ventaja es que en verano los precios son mucho más accesibles que en invierno.

HACIA LA AVENTURA

Entre las propuestas más interesantes vale probar una salida en bicicletas de montaña que incluye el ingreso a una extraña cueva. La excursión parte desde la puerta de cualquiera de los hoteles, hasta donde llegan los guías con una moderna bicicleta y un casco para cada uno. Pasadas las necesarias explicaciones de funcionamiento y precauciones, el grupo parte pedaleando sobre el asfalto de la ruta provincial 222. Pero a los dos kilómetros hay que desviarse a la derecha, para comenzar a circular sobre terreno pedregoso. El trayecto es en verdad sencillo, porque casi no hay subidas, aunque por momentos la cosa se vuelve peliaguda.

Al llegar al puesto de Don Eduardo, que lleva a sus chivos hasta allí para que se alimenten durante el verano, aparece el primer obstáculo. Se trata de un arroyo con agua de deshielo que se cruza con la bici al hombro, haciendo equilibrio sobre un angosto madero. Del otro lado del río está la cueva del Tuduque, unos 20 metros arriba de una empinada ladera. El ascenso a la cueva no es para nada sencillo, porque a cada paso se desprenden del terreno unas cuantas piedritas... y un resbalón podría ser fatal. Por eso las medidas de seguridad incluyen una “via ferrata”, una línea de acero asegurada a la pared de la montaña, a la cual el aventurero se vincula a su vez con un arnés y un mosquetón.

El esfuerzo de subir hasta la cima tiene su recompensa, porque la vista desde arriba es espectacular. Y una vez allí el grupo se interna por los pasadizos de la cueva para descubrir sus extrañas formaciones de yeso y los excrementos de los búhos que se refugian por las noches.

A PIE Y A CABALLO

Si la idea es salir a caminar tranquilamente por la montaña, desde Las Leñas parte un trekking que culmina en la asombrosa formación natural conocida como el Pozo de las Ánimas. La caminata comienza al borde de la ruta, a través de una escasa vegetación de arbustos como la leña amarilla (que se usa en la zona como leña, y da nombre del lugar), pastos y cortaderas. Así es el suelo, mientras en el cielo suelen aparecer jotes y majestuosos cóndores, que se pierden en el firmamento como un puntito oscuro.

Tras dos horas de caminata se llega al Pozo de las Animas, el nombre de dos dolinas que vistas desde el cielo parecen dos ojos de agua abiertos en la tierra. Las dolinas son hoyos circulares surgidos de un arroyo subterráneo que horadó durante años un terreno frágil, en este caso rico en yeso: así se fue formando un vacío varias decenas de metros bajo la superficie, hasta que la última capa colapsó por su propio peso formando un descomunal agujero. Las aguas subterráneas y de deshielo se acumulan en estas depresiones, cuyo fondo tiene forma puntiaguda como la de un cono.

El sugestivo nombre del Pozo de las Animas se debe a una antigua leyenda, según la cual un grupo de indios puelches perseguidos por los araucanos tendieron una trampa nocturna a sus perseguidores, haciéndolos caer en uno de esos pozos: por eso, cuando el viento se envuelve a sí mismo en esos círculos y silba misteriosamente, hay quienes dicen que se oyen los gritos de las almas en pena.

Otra buena forma de abordar los sinuosos paisajes cordilleranos de Las Leñas es a caballo, para disfrutar de este paisaje típico del “ecotono” (zona de transición) hacia la geografía de la Patagonia, con la que tiene en común numerosas especies animales y vegetales. Al comenzar la cabalgata el guía ofrece una interpretación del panorama circundante, que estuvo cubierto por el mar hasta hace 60 o 70 millones de años, cuando comenzó a surgir la cordillera de los Andes. Por eso en la cima de las montañas hay fósiles como trilobites y amonites, que se diría importados de otro mundo. Y también resulta curioso enterarse de que estos valles fueron profundizados por el paso de los glaciares, durante la era de las glaciaciones.

Mientras tanto los caballos cruzan un pequeño río y tratan de buscar las vegas, alimentadas por manantiales subterráneos, que en medio de tanta aridez sobresalen con claridad por sus pastos verdes como de campo de golf. La Cabalgata de la Colina es la más común en la zona, y recorre unos diez kilómetros para llegar hasta los 2350 metros sobre el nivel del mar. Por la altura, el paisaje carece de árboles, pero llaman la atención entre los matices áridos las florcitas amarillas de un arbusto llamado melosa.

ESCALADA Y RAPPEL

Una de las excursiones más divertidas de Las Leñas combina escalada en roca, descensos en rappel y el cruce de un río con la técnica de tirolesa. El cerro donde se escala surge a cuatro kilómetros de la zona de hoteles, y para llegar hay que cruzar en tirolesa un río de 30 metros de ancho: un buen debut aventurero, para luego comenzar, ya frente a la pared de roca, los preparativos de la escalada.

A pesar de las apariencias, no se trata de una técnica difícil. Y aunque los riesgos son prácticamente nulos, la adrenalina está a la orden del día. La modalidad más emocionante es la escalada en la roca, que se realiza sólo con las manos y los pies, más un casco y un arnés con cuerda de seguridad atada en la parte superior de la pared. Ya desde el principio el novato escalador se da cuenta de que una escalada simple no requiere mucha fuerza ni habilidad, sino inteligencia. La clave está en aplicar la técnica tal como la explica el instructor. Siguiendo estas instrucciones –practicadas antes en un lugar sencillo– incluso quien nunca se haya trepado siquiera a un árbol descubrirá que es capaz de escalar una pared vertical de roca que mide 15 metros de altura.

Como todo lo que sube baja, también se hacen descensos en rappel, una técnica que requiere de la ayuda de una cuerda y un arnés, de espaldas al precipicio. La salida está pensada como una escalada de iniciación, es decir que la puede hacer cualquier persona con un mínimo estado físico y sin experiencia, a partir de los diez años. Entretanto, los experimentados en escalada y rappel tienen una opción más compleja en “La pared del viento”, a 20 minutos de caminata del lugar de la primera excursión. Esta pared mide 50 metros y es mucho más vertical que la anterior.

TRAVESIA EN 4X4

Desde Las Leñas parte una excursión en camioneta 4x4 que llega hasta lo alto del cerro Fósiles, donde se puede caminar por el interior de una cueva de hielo. No es una excursión en 4x4 común y corriente, ya que se sube por pendientes que alcanzan los 30 grados de inclinación, y por eso sólo se puede hacer con un chofer experto que domine las técnicas de off road. La excursión, de medio día, se vale de un poderoso camión Unimog que tarda una hora y media en llegar cerca de la cima, casi a 3000 metros de altura. El traqueteado viaje tiene como punto culminante la laguna Encantada, que aparece de repente con todo su resplandor rodeada por el verde intenso de las vegas de altura. Alrededor de la laguna el grupo de viajeros camina un rato hasta llegar al desagote del espejo de agua, cuyo curso horada un profundo manto de nieve creando una cueva de 200 metros. El guía evalúa la dureza del hielo, pero por lo general se puede caminar dentro de la cueva entre 30 y 50 metros hacia adentro. Aquí suele haber parejas de cauquenes, aves emblemáticas de la cordillera y la Patagonia que nadan en fila con sus crías.
Ascender a la cima del cerro Leñas es la excursión más extrema del lugar.

A LA CIMA DEL CERRO LEÑAS

La excursión más extrema que se realiza en Las Leñas invita a una combinación de cabalgata, trekking y escalada hasta la cima del cerro Leñas, visible desde los hoteles e inconfundible por su forma de aleta de tiburón. La cabalgata es de alta complejidad, al borde de profundas cornisas y con una marcada inclinación en el terreno. Por eso se avanza cuidando mucho los caballos, dándoles tiempo de descanso y controlándoles la respiración. En total son cinco horas de travesía hasta un lugar donde los animales ya no pueden subir más: es allí donde comienza una caminata de una hora y media por sectores complejos de la montaña, donde hay que vincularse a una “via ferrata” con arneses por el peligro de un posible resbalón. La falta de aire se hace sentir, y casi llegando a la cima está la parte de mayor dificultad: hay que escalar los últimos 15 metros por una pared vertical con todas las medidas de seguridad del caso. A la cumbre se sube en grupos de dos o tres personas, ya que no queda lugar para más. Y desde los 4351 metros se ven prácticamente todos los valles de alrededor –hasta donde alcanza la vista– y también se observa cómo los Andes van descendiendo hacia el lado de Chile. Antes de bajar, quienes llegaron a la cima estampan su nombre en el libro de cumbre, protegido dentro de una lata entre las rocas.

Fuente: Página 12 Turismo
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/9-1680-2009-12-20.html

Esquel: dejate llevar

El paisaje que transita todas las gamas entre el desierto y los glaciares, promete en cada rincón experiencias únicas para vivir unas vacaciones muy activas.

Por fuerza de la convención, al pronunciar la palabra "verano" uno se imagina a sí mismo abandonado en una reposera, el sombrero de paja cubriendo el rostro, los pies enterrados en la arena y el pensamiento vaya a saber dónde, acunado por el suave arrullo del mar. Un clásico.

¿Pero acaso las vacaciones no son el momento ideal para quebrar las convenciones? Llegó la hora de cambiar, de conquistar los paisajes en lugar de limitarse a espiarlos por debajo del ala del sombrero. Desafiar los rápidos de un río, perderse en bosques maravillosos, deslizarse sobre las copas de los árboles, visitar un glaciar colgante e internarse en grandes túneles de hielo, son otros modos de interpretar el descanso. Vamos a Esquel.

Las retamas tiñen de amarillo los senderos que desembocan en la ruta 259, rumbo al Parque Nacional de Los Alerces. Tras cruzar el puente sobre el río Percy, en apenas pocos kilómetros, la vegetación se vuelve gigante y exuberante. Coihues, ñires y cipreses acompañan ese tramo y, a medida que aumenta la altura, son remplazadas por lengas.

Hay que atravesar a pie La Pasarela - un movedizo puente colgante sobre el río Arrayanes y luego se inicia la caminata hasta Puerto Chucao, donde una embarcación surcará el lago Menéndez hacia el Alerzal Milenario.

Desde Puerto Sagrario, un sendero que se abre paso en la frondosa selva valdiviana desemboca en los dominios de los alerces que promedian tres mil años y superan los 50 metros de altura.

Una senda de madera y un cerco resguarda al más preciado: se trata del lahuan (abuelo, en mapuche), un ejemplar que sorprende no sólo por su tamaño -60 metros de altura y casi 3 metros de diámetro- sino porque cumplió 2.601 años.

Según el guía, hay alerces que triplican esa altura e incluso el diámetro, pero se hallan en la zona intangible, no apta para el turismo. Después de las fotos junto al "abuelo", una huella descendente conduce hacia verdaderos túneles verdes: caminamos a ciegas por senderos estrechísimos y sólo el cercano rumor del agua indica que seguimos el curso de un río.

Una aventura tras otra

Para quienes adoran los "safaris fotográficos" no hay como apreciar los paisajes desde las alturas. ¿Qué tal, entonces, tomar unas panorámicas a 760 metros de altura, trepado a cañadones gigantes o colgado de un arnés sobre las copas de los árboles?

Cerca de la laguna Terraplén, a la vera de la ruta 71, se abre un bosque de maitenes y coihues que alcanzan los 20 metros de altura. Es el sitio indicado para iniciarse en las artes del canopy, una actividad que permite desplazarse entre plataformas situadas a diferentes alturas sobre las copas de los árboles. Amarrado con arneses y cuerdas especiales, uno puede volar, cual Aladino, sobre una interminable alfombra verde.

Lo sorprendente de Chubut es que, en apenas unos kilómetros, transita de la estepa a los glaciares, de la selva valdiviana al desierto. Éste descubre su rostro más árido al atravesar la ruta 258, rumbo al paraje Piedra Parada: todo es piedra y polvo y el gris apenas se matiza con el verde pálido de los neneos, arbustos redondos y espinosos, que crecen al ras del suelo.

Los altísimos farallones del cañadón, donde se dejan ver los halcones peregrinos, esconden una solitaria formación rocosa, ubicada a la vera del río Chubut -resabio de un volcán extinguido- que le da nombre a esta área natural protegida. El primer recorrido incluye distintos aleros y cuevas que conservan pinturas rupestres de los hombres que vivieron allí hace 5.000 años.

En el segundo circuito, un trekking intenso conduce a un mirador desde el que se ve todo el conjunto rocoso, con aires de planeta extraño y, lejos, ese insólito faro de piedra que se alza hacia el cielo. Antes de llegar a este punto, surcado por paredes de 70 m de altura, hay que desplegar cierta destreza para sortear algunas cuevas, a las que sólo se puede trepar imitando el andar de una araña, con el cuerpo inclinado hacia delante valiéndose de manos y pies, para avanzar a través de dos paredes enfrentadas. No se asusten; es más fácil de lo que parece.

El gran desafío es la travesía hacia el glaciar colgante del cerro Torrecillas, una de las perlas que el Parque Nacional Los Alerces guarda en el intangible, un área a la que se accede sólo con guías autorizados. Desde Puerto Chucao, navegamos durante 45 minutos el brazo norte del lago Menéndez.

El viento helado indica la cercanía de Puerto Nuevo y del glaciar. Un suculento almuerzo a la orilla del lago nos prepara para el largo trekking hacia la Laguna del Antiguo, desde donde se divisan el glaciar y su umbral de caída.

Durante el primer tramo de la caminata, se avanza sobre un antiguo cauce de rocas de origen aluvional -formado por el agua en un antiguo rebalse del glaciar-, entre las que afloran curiosos coihues bonsai. El camino es en ascenso y, si bien es de baja dificultad, hay que desplazarse con cuidado, en especial en el segundo tramo, a partir del arroyo Torrecillas, donde se aborda la margen sur del glaciar.

Un esfuerzo más -donde la concentración está puesta en los pies- y al fin, a 760 metros sobre el nivel del mar asoman las aguas verde esmeralda de la Laguna del Antiguo, donde flotan témpanos blanquísimos. A nuestras espaldas, el glaciar Torrecillas ruge desde sus 1.900 metros de altura y presenciamos un desprendimiento de hielo.

A sólo 50 km de Esquel, espera otra maravilla: unos curiosos túneles de hielo. Abordamos una camioneta 4x4 y tomamos la misma ruta que lleva al Parque Nacional Los Alerces. Pasando el parque tomamos un camino que asciende por las laderas del cerro La Torta y se abre paso en un espléndido bosque de lengas, arenales y arroyos.

El vehículo llega hasta cierto punto, luego hay que emprender una caminata hasta la cumbre donde se abren estos inquietantes túneles transparentes. Para desplazarse por sus entrañas con paso firme, lo ideal es visitarlos entre diciembre y marzo. Las vistas, desde 2.190 m de altura son arrolladoras.

Todavía más

Recorrer los paisajes al ritmo de un caballo otorga la posibilidad de apreciar detalles que pasan inadvertidos desde la velocidad las camionetas. Y, como si fuera poco, ese andar leve nos conecta con nuestro propio ritmo. Es preciso indicar que ofrecen distintos circuitos para realizar cabalgatas: paseos cortos y largos, de un día o travesías de varios días.

El ascenso nocturno al cerro La Cruz, puede ser una prueba de fuego para quienes sueñen con realizar largos trayectos montando a caballo. A poco de iniciar el recorrido el sol se esconde y los colores ocres del paisaje son reeplazados por las luces de la ciudad, que se ve cada vez más lejana.

Cuando la oscuridad es total, hay que confiar en el olfato del animal para llegar a destino: apenas se adivina entre sombras el sendero que serenamente sigue el caballo por una colina repleta de pinos. Esa entrega hace que el descenso, no exento de vértigo, se convierta en una experiencia placentera.

Los ríos y lagos de la región hacen posible apreciar los paisajes desde otra perspectiva. Los del Parque Nacional Los Alerces, más la cuenca del río Futaleufú, son los elegidos para recorrer en kayak o canoas. Las flotadas por los ríos de aguas tranquilas permiten la flora y la fauna de la zona, especialmente la increíble diversidad de aves que rodean las embarcaciones. El río Rivadavia, con sus orillas boscosas, es uno de los elegidos para esta actividad.

Pero hay más emociones fuertes. Practicar rafting en el río Corcovado, con rápidos de clase II y III, es como cabalgar, pero sobre la espuma. Es una de las excursiones que permiten conocer aún más en profundidad el Parque Nacional Los Alerces ya que el río discurre por zonas a las que no se accede desde los circuitos de trekking.

Es una travesía a pura adrenalina, en la que hay que estar preparado para empaparse. ¡Y a remar! Pero hay un premio: sólo sorteando esos rápidos, cuando el agua se encajona entre los acantilados, se accede a unas playas desoladas de apacible belleza. Es hora de sacarse el equipo de rafting y retozar al sol. Sin reposera y sin sombrero, con los pies enterrados en la arena y una vista a la que acceden muy pocos privilegiados.

Fuente: Los Andes Online
http://www.losandes.com.ar/notas/2009/12/27/turismo-463855.asp

En Patagonia, los tesoros y secretos de la inmensa estepa

La ruta 3 al este, bordeando la costa, y la ruta 40 al oeste, entre lagos y bosques, son loejes turísticos de una de las regiones preferidas del país cada verano. La próxima temporada, Patagonia tendrá precios similares a los del verano pasado, excepto por incrementos puntuales, en general no superiores al 15 %.

La estabilidad de precios es una de las variables que genera buenas expectativas en Tierra del Fuego: el titular del Instituto Fueguino de Turismo, Pablo Pfurr, aseguró que se mantendrán prácticamente las mismas tarifas que el verano pasado: de hostels a $ 50 por persona hasta 5 estrellas como Los Cauquenes, con una promo de 4 días y 3 noches, con cena, spa y gym, de $ 1.540 por persona en base doble, y $ 1.165 en bungalows para 4. Una buena nueva es la mayor conectividad aérea: Aerolíneas duplicó la cantidad de vuelos a la zona, y también llega LAN. Otro punto fuerte de Ushuaia son los cruceros: habrá 327 recaladas de barcos, muchos antárticos. Las excursiones tradicionales aumentarán de 10 a 15%, y habrá más actividades en Tolhuin (aventura) y Río Grande (pesca). En Ushuaia, la entrada al Museo del Fin del Mundo cuesta $ 20, la excursión de 2,5 hs al Canal de Beagle, $ 135, y al Parque Nacional, $ 140.

En Santa Cruz, los fuertes son El Calafate, El Chaltén, Puerto Deseado y Los Antiguos. En El Calafate los precios no se modificaron mucho, y hay habitaciones en hostels desde $ 60; en un 4 estrellas como el Design Suites, habitación doble por US$ 150 + IVA desde el 5 de enero; y en el tres estrellas Cerro Calafate, $ 344. La excursión al glaciar Perito Moreno cuesta $ 130 más el ingreso al parque nacional ($ 20 para argentinos).

El Chaltén estrena el programa "Destinos de Cordillera con LADE" (Líneas Aéreas del Estado), con tarifas aéreas accesibles y beneficios como descuentos en hotelería, traslados y excursiones. Las tarifas, "prácticamente igual, tanto en servicios como en hotelería", aseguró la directora de Turismo, Elizabeth Romanelli. Los hoteles promedian los $ 250 por persona en base doble; cabañas para 4, $ 350 por día; y hostels, $ 40 a $ 50 por persona.

Esquel y Trevelin, en la cordillera de Chubut, tampoco esperan incrementos de precios, según la directora de Turismo, Florencia Aversa: cabañas para 2, de $ 100 a $ 400; habitación doble en hoteles, $ 160 a $ 320; en hosterías, $ 110 a $ 795; hostels desde $ 40 p/persona y campings desde $ 15. Del lado del mar, Puerto Pirámides, en Península Valdés, aguarda una temporada "muy buena, con una expectativa de ocupación hotelera de casi 100% en enero y 80% en febrero", dijo el director de Turismo, Sebastián Romero. Navegación con snorkelling desde $100; buceo, $ 200; y buceo con lobos, $ 500. Muy cerca, Puerto Madryn ofrece playas y muy buena infraestructura.

En Río Negro, Bariloche espera una afluencia de casi 400 mil visitantes. "La ciudad tiene una oferta enorme, de hostels a hoteles cinco estrellas superior, con precios estables, al igual que en servicios y transportes", destacó Héctor Barberis, titular del Emprotur. Entre las novedades, una mayor oferta de turismo aventura (rafting, kayak, canopy, pesca, etcétera)

En San Martín de los Andes, Neuquén, el Loi Suites Chapelco ofrece habitaciones dobles por US$ 160 con spa, piscina y gym, y un departamento para 4 personas cuesta $ 470 (Grupo Altos del Sol). En Villa La Angostura, 4 días / 3 noches en hostería El Faro, $ 744 + IVA por persona, base doble. Al norte neuquino, la Ruta del Pehuén combina Argentina y Chile, entre Junín de los Andes al sur y Caviahue al norte. En Villa Pehuenia, habitación doble en hostería Al Paraíso, $ 320.

La Ruta del Pehuén, circuito por la zona cordillerana de Argentina y Chile. En la provincia de Neuquén va desde Junín de los Andes hasta Caviahue.

Fuente: Clarín Turismo
http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2009/12/20/v-02104324.htm

Las Grutas, con estilo mediterráneo

Cuando baja la marea los bañistas disfrutan de las piscinas horadadas en la roca.

Los amantes de las playas con aguas cálidas y azules tienen en Las Grutas la posibilidad de tostarse al sol en sus extensas playas y disfrutar de sus aguas sin la necesidad de hacer largos viajes en avión y grandes inversiones de dinero. Las Grutas está ubicada en el extremo norte del Golfo San Matías, a pocos kilómetros de la ciudad portuaria de San Antonio Oeste y a 1.235 kilómetros de Rosario. Se puede llegar a este paraíso patagónico, de casas blancas al mejor estijo mediterráneo, a través de varias vías que convergen en la larga ruta nacional Nº 3.

Las actividades que se pueden desarrollar en este balneario son pesca, buceo, trekking, cabalgatas y paseos en cuatriciclos y 4x4. Pero sin ninguna duda su mayor atractivo está en las tranquilas playas que presentan características morfológicas únicas en esta parte del planeta.

La playa de Las Grutas propiamente dicha tiene unos tres kilómetros de largo y un ancho máximo de un kilómetro durante la bajamar, oscilando las mareas entre unos ocho y 10 metros respecto de la profundidad de las aguas. En este sector se concentra la mayor cantidad de turistas, los que pueden ubicarse cómodamente en la playa a diferencia de otros puntos de la costa atlántica. Los acantilados alcanzan una altura superior a los 10 metros y las grutas fueron formadas por la erosión del mar y de los vientos del sudeste.

Las aguas de Las Grutas son las más cálidas del litoral marítimo argentino ya que en algunos sectores alcanzan los 28 grados. Esto se debe a la combinación de factores oceanográficos y atmosféricos como las mareas y el sistema circulatorio dentro del Golfo San Matías, las altas temperaturas en verano y la escasez de lluvias. Los rayos del sol calientan la arena y las piedras durante la bajamar, lo que luego es transferido al agua en la pleamar produciendo el aumento de su evaporación y el refuerzo de la termolina --carga de sal en el agua--, lo que impide el ingreso de aguas frías provenientes del sur. Por todo esto es muy frecuente ver a adultos y niños permanecer en el agua hasta el anochecer, que en pleno verano es a las 21.

La ciudad cuenta con siete bajadas para acceder a la playa, un casino, galerías comerciales, terminal de ómnibus, numerosos restaurantes, confiterías, parrillas, pizzerías, heladerías y una calle peatonal donde por las noches funciona un mercado de artesanos y abundan los espectáculos callejeros.

Desde Las Grutas se pueden realizar varios paseos cortos a playas casi vírgenes como Piedras Coloradas, El Buque, El Sótano y el Cañadón de las Ostras, y varios lugares situados al este del balneario donde la extensión de las playas llega a tener hasta un kilómetro y medio cuando alcanza la bajamar. También se pueden hacer excursiones nocturnas a las salinas del Gualicho, y de día entero a la Península Valdés.

Los amantes de la pesca pueden hacerse de ejemplares de pejerrey, lenguado, mero, cazón, cabrilla, sargo y pez palo desde la costa, o mero, salmón chernia, tiburón besugo y pez palo desde una embarcación. Para mayores informes consultar en la Secretaría de Turismo al teléfono 02934-497468.

Fuente: La Capital Turismo
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2009/12/edicion_62/contenidos/noticia_5061.html

Esquel, la comarca de los alerces

La Trochita, un ícono de la comarca chubutense, recorre durante todo el año los bellos paisajes patagónicos. Un paseo imperdible para disfrutar a pleno.

Cordillera, lagos, ríos y bosques las propuestas para el verano se multiplican en actividades de aventura Al pie de los Andes, Esquel es el corazón de la "Comarca de los Alerces", una región de bosques, ríos, lagos y estepa donde cada relieve invita a una actividad diferente. A partir de la primavera, que viste de verde el Parque Nacional y de flores los jardines de la ciudad, se potencian las posibilidades de la pesca y las propuestas de aventura. Sólo hay que elegir, porque sea a caballo, a pie o desde el agua, los paisajes esquelenses son el escenario perfecto para sentirse capaz de enfrentar los más osados desafíos.

Cerca de Esquel, el río Futaleufú se alimenta de los lagos del Parque Nacional Los Alerces y cruza los Andes hacia Chile. Junto con el río Corcovado, que nace unos 180 kilómetros al sur de la ciudad y corre también hacia el Pacífico, está considerado como uno de los mejores del mundo para la práctica del rafting. De aguas azules y transparentes, gracias al deshielo de los glaciares, estos ríos ofrecen rápidos inolvidables y también sectores más tranquilos para los que se inician en la actividad: según la experiencia adquirida, se podrá elegir clase II, III, IV y V. En los grados más avanzados se puede incluso cruzar a Chile, en una travesía de dos días que sigue el curso del Futaleufú.

La temporada empieza en noviembre, cuando los ríos tienen mayor caudal: cada prestador entrega el equipamiento completo, con cascos, palas, trajes de neoprene y gomones, y de la mano de un guía comienza el camino hacia la aventura. Se pueden elegir recorridos de distinta duración y dificultad, atravesando espectaculares tramos de rápidos encajonados y divisando bandurrias, biguás y patos. Otra alternativa es el "ducky", un kayak inflable que requiere una pequeña instrucción previa para realizar luego descensos por el Corcovado pasando por rápidos clase II y III.

El mundo desde los árboles

Los bosques andino-patagónicos son el lugar perfecto para explorar el mundo visto desde arriba. Es lo que propone el "canoping", o "arborismo", una actividad creciente porque combina la aventura con la experiencia ecológica, ofreciendo una perspectiva completamente nueva: se trata de convertirse en un verdadero trekker del cielo trasladándose por plataformas aéreas situadas en los árboles, gracias a la utilización de poleas en cables horizontales.

   El circuito de canopy parte del centro de montaña Pueblo Alto, a 30 kilómetros de Esquel y cinco kilómetros del ingreso al Parque Nacional. Aquí se organizan actividades para todos los gustos: juegos de aventura, recorridos a caballo, flotadas en balsa y salidas en bicicleta, todo con graduaciones diferentes para que lo puedan disfrutar desde los más chicos hasta los más grandes de la familia.

   Primero hay una charla con los instructores para explicar la forma de proceder con seguridad y despejar las dudas. Después, una vez comenzado el circuito de canopy, se pueden tener vistas increíbles del bosque desde lo alto de las plataformas en los árboles, y se atraviesa, colgados de arneses de máxima seguridad, sujetos con cables de acero, el cañadón del río Fontana. Los recorridos tienen entre 30 y 300 metros, a una velocidad promedio de 23 kilómetros por hora. Hay que olvidarse del vértigo y del temor al vacío: son sensaciones de los primeros momentos, que quedan atrás cuando, impulsados a lo largo de los cables, se ve de pronto un mar verde a los pies, a veces matizado de nieve, y se siente una increíble sensación de volar, acariciados por el viento patagónico y en inmensa soledad.

Los mejores pesqueros

Hasta el 1º de mayo de 2010 está abierta la temporada de pesca en los ríos y lagos, que se encuentran entre los más buscados del mundo para la pesca deportiva. En los alrededores de Esquel, la localidad de Corcovado ofrece un excelente pesquero en las aguas del río del mismo n ombre, donde el tamaño de las truchas arco iris, marrones y "cabeza de acero" dejan asombrado al más experto. Los pequeños ríos y lagos de los alrededores también son ideales para probar el funcionamiento de las moscas, aunque también se practican –según el ámbito– las modalidades de spinning y trolling. En todo caso, siempre es obligatoria la pesca con devolución.

   El río Rivadavia, que une el lago homónimo con el lago Verde, es otro lugar tentador: ancho y bordeado de bosques, con árboles entre los cuales se divisan algunos arrayanes, se forman en algunos tramos rápidos que revelan la huidiza presencia de las truchas. Las primeras semanas son ideales para el pique: hambrientas, las truchas se lanzan prácticamente sobre todas las moscas. Se pueden realizar flotadas por el río Rivadavia a lo largo de todo el día, con algunos descensos ocasionales en las orillas para probar también la pesca de costa.

Avistaje de aves

Esquel y sus alrededores son la meca de unos particulares turistas, inseparables de sus prismáticos: son los avistadores de aves, que a medida que avanza el buen tiempo van llegando en busca de "tildar" cada vez más especies en sus extensos listados.

   Pocos lugares gozan de la diversidad de aves que hay en este sector de la Patagonia austral: se pueden encontrar hasta 195 especies diferentes, algunas residentes y otras visibles en forma esporádica. Esto significa aproximadamente el 20 por ciento de las especies de la Argentina, una variedad posible gracias a la combinación del bosque con la alta montaña y la estepa.   Es la diversidad del paisaje la que genera una importante biodiversidad: así, en un radio de aproximadamente 50 kilómetros, se atraviesan ambientes completamente diferentes, con las zonas de transición conocidas como "ecotono" entre cada una de ellas.

   En la región se ven cóndores, choiques, patos de los torrentes, carpinteros gigantes, chucaos y otras especies; además en la propia ciudad de Esquel sorprende ver aves del bosque y de la estepa. Los operadores de la región ofrecen salidas diseñadas especialmente para incrementar las posibilidades de encontrase con ciertas especies deseadas por el viajero avistador, sea en la estepa, en la alta montaña o en los cursos de agua.

   Hay lugares a los que no se puede acceder de manera convencional: sólo cabalgando, o en mountain-bike, es posible llegar hasta los rincones más alejados y agrestes de la cordillera. Desde Esquel hay varias posibilidades: algunas salen de chacras en las cercanías de la ciudad, para realizar recorridos de distinta duración por Valle Chico, Nahuel Pan y Cholila, y otras tienen punto de partida en Pueblo Alto. Con caballos especialmente preparados, atribuidos a cada viajero según su carácter más manso o más brioso, se van descubriendo los bosques nativos "desde adentro", apartando ramas y cruzando vados. También es posible cabalgar bajo las estrellas.

   Pueblo Alto también es el punto de partida para varias excursiones en bicicleta. Hay opciones para recorrer los senderos de montaña en una hora y hasta medio día de duración; también se puede hacer un recorrido "periurbano" llegando hasta la laguna La Zeta. Hace falta, en cambio, algo más de tiempo y resistencia para emprender la travesía hacia el cañón del Corcovado, que parte a mitad de camino entre la villa de Corcovado y Carrenleufú, el último pueblo argentino antes de la frontera. Se recorre la orilla del río aguas abajo pasando por un bellísimo paisaje. Más información en Secretaría de Turismo de Esquel: Alvear y Sarmiento, teléfono (02945) 451927; www.esquel.gov.ar

Fuente: La Capital Turismo
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2009/12/edicion_61/contenidos/noticia_5072.html

Mendoza: en busca de la cumbre de los Andes

La Secretaría de Turismo de Mendoza lanzó el proyecto "Diez Cumbres", cuya meta es mostrar a los deportistas profesionales y amateurs el desafío de ascender la cima de las montañas del Cordón del Plata. El lugar es un cordón montañoso de Los Andes argentinos, ubicado en su totalidad en la provincia de Mendoza, en los departamentos de Tupungato y Luján de Cuyo, que constituye parte de la cordillera frontal (paralela a la cordillera principal o del límite) junto a la cordillera del Tigre, la del Portillo, de Santa Clara, de las Llaretas, del Carrizalito y la de la Ramada (esta última ubicada en la provincia de San Juan).

Este cordón esta constituido de cumbres de gran importancia (de 4.000, 5.000 y hasta 6.000 msnm) y es la más vistosa parte de la cordillera que puede verse con facilidad desde todo el centro norte de la provincia de Mendoza.

Desde el cordón, nacen importantes cursos de agua como los arroyos de las Mulas, El Salto, Vallecitos y el Río Blanco. Los cerros que participan en este nuevo proyecto son San Bernardo, Adolfo Calle, Stepanek, Mausy, Franke, Pico Parra, Lomas Amarillas, Rincón, Vallecitos y El Plata. Las ascensiones podrán realizarse en un lapso de dos meses hasta dos años o más, con ayuda de guías profesionales o por medios propios.

Cada ascensión será certificada por la Municipalidad de Lujan de Cuyo en conjunto con entidad Esquí Club Mendoza y Club de Andinistas Mendoza. La idea del gobierno provincial es que su puesta en marcha beneficie a Mendoza con la atracción de más visitantes, como también la promoción de la actividad de alta montaña, generando a los hacedores de este deporte un nuevo desafío. Toda la información sobre el proyecto puede leerse en www.10cumbres.com.

Fuente: La Capital Turismo
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2009/12/edicion_62/contenidos/noticia_5070.html

Puerto Deseado y Charles Darwin

En el ámbito del Año Darwin, la Dirección de Turismo de Puerto Deseado presentó la muestra fotográfica “Tras los pasos de Darwin en Patagonia argentina”, con obras del artista Maximiliano Oro.

La propuesta recupera los sitios que visitó, estudió y observó el científico británico en su viaje por la Patagonia, revalorizando junto a las nuevas generaciones el sinfín de descubrimientos que detalló en sus libros y la admiración que le produjeron la flora y fauna locales.

La muestra incluye 50 fotografías con paneles informativos de carácter educativo y didáctico, dispuesto en el histórico edificio de la estación del ferrocarril. También se presentará la publicación El viaje. Tras los pasos de Darwin en la Patagonia Argentina, un trabajo de investigación y de imágenes tomadas por Oro.

La naturaleza a vuelo de pájaro

El área norte del Parque Nacional Los Glaciares, donde está El Chaltén, es conocida por sus montañas, glaciares y bosques.Se destaca principalmente por su biodiversidad, propicia para la observación de aves.

Los atractivos destacados de El Chaltén y el Parque Nacional Los Glaciares, situados en la provincia de Santa Cruz, son los cerros Fitz Roy y Torre, el glaciar Viedma, la laguna del Desierto y el Campo de Hielo Patagónico Sur, los cuales enmarcan panoramas únicos que son visitados por miles de turistas cada año.

Más allá de estos privilegios geográficos, la flora y la fauna de esta área protegida se caracterizan por haber desarrollado adaptaciones conjuntas con el ambiente, para sobrevivir en condiciones extremas. En esa zona, hay meses con muy pocas horas de luz y rigurosas temperaturas bajas, a las que siguen veranos ventosos y algo soleados, con atardeceres que se disfrutan hasta casi la medianoche.

Por este motivo se registra una singular biodiversidad, que es uno de los principales atractivos para los visitantes que buscan una experiencia diferente: el turismo de observación, en el que destaca el avistaje de aves.

El Parque Nacional Los Glaciares fue creado en 1937 y declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1981. Hace ya casi 10 años se lo incluyó en la lista de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves (Aicas o Ibas, por sus siglas en inglés: Important Bird Areas), por ser hogar de más de 140 especies de aves.

Identificar y proteger esta red de Aicas en todo el mundo, promueve y garantiza la conservación no sólo de las aves que en ellas habitan, sino de todas las demás especies de flora y fauna que con ellas se relacionan.

Algunas de estas especies de aves son consideradas de valor especial por su importancia para la conservación y, junto a otras especies emblemáticas, son el objetivo de observadores amateurs y ornitólogos que llegan a estas latitudes para apreciar su belleza y diversidad.

Sin duda, el cóndor andino (vultur gryphus) es el ave más representativa de los Andes. Con una distribución general en los Andes de América latina, su situación poblacional es crítica en Venezuela y Colombia y amenazada en Ecuador, Perú y Bolivia.

En Argentina y Chile las poblaciones se encuentran en mejor situación, aunque en las montañas de la Patagonia sur es más probable su observación, con avistajes diarios en el área de El Chaltén. Sus casi tres metros de envergadura alar, lo convierten en el rey de los cielos al observarlos planear en busca de carroña de la que se alimenta, razón por la cual se los considera los limpiadores naturales de los ecosistemas.

Fuente: La Voz Turismo
http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=577279

Desafío Lago Alumine

El 12 de enero se realizará del "Desafío Lago Aluminé" en Villa Pehuenia, Neuquén.

Longitud del desafio: 3000 mts
Longitud promocional: 1000 mts
N° de nadadores participantes: 60
Edad Máxima permitida: 99 años
Edad Mínima permitida : 12 años

Comienzo del evento e identifiaciones: 10:00 hs
Largada : 12:00 hs

Al momento de la inscripción todo nadador deberá hacer entrega de la certificación médica que aseguré su aptitud física para la realización de la prueba. Conjuntamente hará entrega del Formulario de Responsabilidad Individual.

Todo nadador que abandone la prueba por la circunstancia que fuere o se lo retire del agua por haber excedido el tiempo de seguridad especificado (02:00 hs), será sometido a una revisación médica en el Puesto de Emergencias Médicas.

Costos de Inscripción
Prueba Principal: $ 100.-
Prueba Promocional: $ 80.-

Más información
Email: desafiolagoalumine@hotmail.com
Web: http://desafioalumine.blogspot.com/

Rompehielos directo a la Antártida

Experiencias inolvidables a bordo de embarcaciones que llevan entre 30 y 300 pasajeros. Toda la inmensidad del extremo Sur a su alcance.

En los últimos años el turismo antártico ha crecido sostenidamente y cada verano miles de visitantes de todo el mundo llegan al continente más frío, alto y ventoso del planeta, pasando por Ushuaia al iniciar o finalizar su viaje.

Y en ese itinerario la capital de Tierra del Fuego, distante a mil kilómetros, se convierte en la puerta de entrada natural al continente Antártico desde octubre a fines de marzo, de hecho su puerto recibe al 90 por ciento de los barcos que llegan a dichas tierras extremas.

Se trata principalmente de cruceros y en menor proporción veleros, que zarpan desde Ushuaia, cruzan el Pasaje Drake y navegan durante dos días hasta alcanzar el extremo noroeste de la península antártica.

La duración de los trayectos son variables: comprenden desde un mínimo de 10 días a más de tres semanas, incluyendo destinos como la península antártica, las islas subantárticas -como las Georgias, Sandwich y Orcadas del Sur- y hasta una ruta de semi-circunnavegación que finaliza en otros continentes.

En general, los buques que cubren el destino son del tipo rompehielos o con casco reforzado y poseen una capacidad que oscila de 30 a 300 pasajeros, de acuerdo al estilo de embarcación, ofreciendo diversos servicios a bordo. Así, es posible viajar en un crucero de lujo o en barcos de tipo expedición-aventura.

Explorando lo desconocido

La superficie continental de la Antártida es de alrededor de 14.000.000 km2, en la que sólo un 2% se encuentra libre de glaciares. El territorio está dividido por un cordón montañoso de dirección noroeste-sudeste, que separa el sector occidental, más accidentado, del oriental, un área donde predominan las mesetas.

Quienes viajen a la Antártida contemplarán parajes de singular belleza y de una increíble biodiversidad, sobre todo relacionada al ambiente marítimo. Si bien la flora es muy escasa en todo el continente -representada por líquenes, musgos, algas, hongos y tres especies de plantas sin flores.

Allí pueden encontrarse siete de las diecisiete especies de pingüinos del mundo: Emperadores, Papúas, de Barbijo, Adelia, Rey, de Penacho Amarillo y de Frente Amarilla. Asimismo, habitan esas latitudes albatros, petreles, pardelas, skuas, gaviotines, palomas antárticas y alrededor de una decena de diferentes ballenas.

Por otra parte, según la época estival en la que se viaje se podrán disfrutar distintas experiencias: en diciembre y enero se dan la mayoría de los nacimientos de las especies que habitan el lugar, con lo cual es factible observar pichones de pingüinos y cachorros de focas. En tanto, el período de febrero y principios de marzo es un buen momento para avistar ballenas.

Dependiendo de las condiciones climáticas se realizan dos o tres descensos de los barcos por día -permaneciendo en cada parada unas dos horas. Los desembarcos se realizan en los zodiacs, botes de goma resistentes y de mucha estabilidad.

En cuanto a la vida a bordo, cada compañía naviera suele organizar charlas instructivas con naturistas y científicos orientadas al mayor conocimiento del continente antártico, como también proyecciones de películas y documentales.

Fuente: Los andes Turismo
http://www.losandes.com.ar/notas/2010/1/3/turismo-464854.asp

Quien viaje a Trelew tendrá la posibilidad de recorrer los rincones que atesoran los secretos de un pasado y presente, ricos en historia y cultura; podrá interpretar el ambiente patagónico de estepa y bardas, y descubrir los dinosaurios que habitaron en él. Esto, sumado a la posibilidad de avistar fauna marina y terrestre en las áreas protegidas de esta gran Comarca Península Valdés, Punta Tombo, hacen al deleite del turista o viajero que llega al sur buscando el descanso, la distención y disfrutar de la naturaleza y el horizonte.

Trelew se encuentra ubicado estratégicamente en el noreste de la provincia del Chubut, inserto en el valle inferior del río Chubut y en el centro de las dos áreas protegidas más importantes, como son Península Valdés y Punta Tombo.

Cuenta con un aeropuerto internacional y una infraestructura de servicios acorde a las exigencias de cualquier viajero: alojamiento de distintas categorías, restaurantes con gastronomía especializada, agencias de viajes receptivas para realizar excursiones por la región, guías de turismo con distintas especialidades, transportes aéreos y terrestres, y lugares de esparcimiento.

En pleno centro de Trelew el visitante podrá podrá conocer el Museo Paleontológico Egidio Feruglio, donde recorrerá un fantástico camino de millones de años hacia el mundo de los dinosaurios, cuyo paseo se complementa con la visita al Geoparque Bryn Gwyn, ubicado a 23 kilómetros de la ciudad.

En el centro mismo de Trelew, la vieja estación del ferrocarril es hoy el Museo Pueblo de Luis. El turista puede conocer y vivenciar los detalles de la legendaria cultura galesa, y de otras corrientes inmigratorias y su armoniosa relación con los pueblos nativos, y siguiendo desde aquí el recorrido podrá descubrir la historia de la ciudad reflejada en monumentos, lugares históricos y calles.

Para los amantes de la vida al aire libre, Trelew les promete pasar días intensos en la singular geografía compuesta por el Parque Recreativo La Laguna, en pleno centro de la ciudad, por el río, el valle y las lomas blancas.

Importantes eventos

La ciudad es sede de importantes eventos como la Exposición Ganadera y la Expo Trelew, que denotan la producción de nuestra región y también eventos culturales, entre ellos el Eisteddfod del Chubut, evento literario musical de origen galés y el Certamen Internacional de Coros.

Trelew es una opción de todo el año, donde la fauna, la naturaleza, la historia, la cultura y la aventura hacen el deleite del pasajero que desee pasar unas inolvidables vacaciones.

Los interesados en obtener mayor información podrán dirigirse a www.trelewpatagonia.gov.ar

Fuente: La Capital Turismo
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2010/1/edicion_63/contenidos/noticia_5262.html

Las Leñas al sol del verano

El centro de esquí propone una intensa temporada estival, menos conocida que la de invierno, pero igualmente cargada de emociones: trekking, rafting, escalada y cabalgatas, por ejemplo

Amanece en la cordillera de los Andes. Lo imponente del paisaje deja atrás toda vida cotidiana y devuelve una sensación de eternidad. Los días son luminosos y una brisa fresca acompaña los atardeceres.

La montaña sin nieve convoca a otros desafíos. Vale la pena respirar profundo ese aire y poner la cara al sol suave de las mañanas; pura energía para disfrutar de lo que vendrá. El trekking, el rafting y las cabalgatas, entre otras aventuras, permiten recorrer profundamente el valle y llegar a lugares impensados en invierno.

Los caballos y la pared

A 2400 metros de altura, los colores del valle renacen. El sol estalla en el cielo cordillerano. Los caballos caminan lento en medio de la montaña, cruzan ríos pedregosos, y a su paso las imágenes fascinan entre morros, chivos pastando, cuevas, cerros blancos y amarillos. Después de una hora y media entre la inmensidad, frente al Puente de los Suspiros y junto al arroyo Las Leñas, un asado espera, exquisito.

Carlos, el gurú de los caballos, acompaña durante todo el trayecto para que uno confíe y se deje llevar. Entonces, se escucha el silencio y el sonido del agua contra la piedra. Sólo interrumpe la risa de los más chicos, que acampan durante todo un día a metros de este lugar.

Ellos también cabalgan , escalan y andan en bicicleta, cuidados por los guías y en grupos más reducidos. A medida que pasan los días, el contacto con la naturaleza se hace más fuerte y lo agreste del paisaje se convierte en una bendición para quienes vienen de la ciudad.

Tras un breve descanso, la siguiente cita se realiza al pie de una pared de 12 metros, para escalar y hacer rappel por la Pared de los Morros.

Antes, un cruce del río Salado en tirolesa; un casco, un equipo de arneses y mosquetones acompañarán durante la tarde para mirar la Cordillera desde arriba. Los guías de montaña explican los recaudos que se deben tomar para disfrutar de la adrenalina de pegarse a la pared, desafiar la concentración, la fuerza del cuerpo y llegar. "Se puede", aseguran sonrientes, y todo se convierte en una fiesta de chistes y gritos que alientan. Después de un buen mate a orillas del río, los escaladores van por más.

Para acceder a la pared donde se realiza el rappel, hay que andar por un camino de cornisa que hace latir el corazón y medir el paso. Una vez arriba y colgados, el descenso es muy divertido y el paisaje, único.

El mountain bike, con la visita a la Cueva de los Tunduques -especie de lagartija que habita la zona- es el broche de oro en el lugar.

Pendientes y bajadas, cruzadas sobre ríos, exigen un mínimo de entrenamiento para no terminar agotados. Una parada en el camino depara la última sorpresa del día: escalar hasta llegar a una cueva a unos 40 metros de altura, entrar y asomarse: hay una verdadera ventana a los Andes.

La hora del agua

Para dejar la montaña por un rato, la hora del rafting se impone. En verano, los ríos aumentan su caudal para ensoparse y reírse a destajo, con traje de agua, salvavidas y remo en mano.

En algunos trayectos, el movimiento del río simplemente acompaña, hasta que el paseo se vuelve revoltoso; entonces, el gomón salta, surca pozos y en zigzag evita las piedras. Los patos se alzan en un sobrevuelo y se posan sobre el agua. En breves intervalos se oye el grito del guía: "¡A remar!" El oleaje salpica fuerte y hay que entregarse irremediablemente a la mojadura.

Según los expertos, el protagonismo del agua comienza a 3000 metros, en el cerro Fósiles. Una laguna azul y una cueva de hielo conforman un extraño paisaje de altura donde se puede descender hasta 54 metros con Esteban Porta, reconocido guía en esta disciplina.

Cuando cae la luz, alrededor de las 8, todavía el cielo conserva un azul apabullante. La temperatura baja de golpe. Con los últimos rayos del sol se impone una cena sencilla, pero contundente, que alivia el cansancio: chivito asado, trucha o pizza casera hecha en horno de barro se convierten en especialidades del lugar, a manos del chef del Hotel Piscis.

Llega la noche y las estrellas deslumbran. La atmósfera de Las Leñas es una de las más diáfanas del mundo. Es un desperdicio dejar de mirar el cielo, aunque sea por un rato.

Datos útiles

* Indispensable: llevar gorro, abrigo y protector solar
* Actividades: están divididas en cinco niveles de complejidad; el 4° y 5° requieren de la evaluación de un guía, que otorga el permiso para realizarlas. Hay actividades especialmente armadas para los niños de entre 5 y 12 años, edades promedio.
* Alojamiento y paquetes: Hotel Piscis, Adventure Classic, 7 noches, alojamiento con pensión completa, actividades de montaña y dentro del hotel: $ 2180 por persona, base doble; $ 1860 por persona, base doble, más una cama adicional, y $ 1799 por persona para familia (dos mayores y dos menores). Año Nuevo: 2 noches, alojamiento y pensión completa, cena show y fuegos artificiales, $ 676 por persona.
* Distancias: Las Leñas está a 500 km de la capital mendocina, a 200 de San Rafael y a 1200 de Buenos Aires.
* Más información: (011) 4819-6000, informes@laslenas.com

Fuente: La Nación Turismo
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1213399

Playas limpias = aguas claras

Durante enero se reeditará en la ciudad el programa "Playas Limpias = Aguas Claras" cuyo propósito es invitar a la comunidad, como así también a los visitantes, a participar en la recolección y selectividad de los residuos arrojados a la playa, con el fin de sensibilizar, educar, generar responsabilidad y preocupación por la fragilidad del medio marino.

Hasta el 15 de marzo de 2009, todos aquellos niños y adultos que colaboren durante la jornada, recogiendo las bolsas de polietileno, botellas plásticas, papeles y latas de aluminio de las playas y las depositen en los contenedores para la concentración de los residuos que se ubicarán en Aquatours Buceo - Av. J. A. Roca 550, recibirán un número para participar del sorteo por excursiones de bautismo submarino. Los sorteos se realizarán en Aquatours operadora de buceo cada viernes a las 18.30 durante toda la temporada de verano y no se necesita estar presente.

La iniciativa y organización está a cargo de la operadora de buceo, la Secretaría de Turismo y Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de la Municipalidad de Puerto Madryn.

07/ene - Fiesta Nacional del Cordero

Del 07 al 10 de Enero del 2010, en Puerto Madryn, Chubut, se realizará la tradicional Fiesta Nacional del Cordero.

Paseo comercial, destreza criolla, trabajos de campo, muestra de artesanías, música y danzas, fogones y elección de la reina. Más de 30 artistas de la región acompañando a Los Alonsitos, Cuti y Roberto Carabajal, Los Nocheros y el Dúo Coplanacu.

Ver mas información en: http://www.madryn.gov.ar/cordero/