Primavera en la Patagonia Argentina

Desde La Pampa, kilómetro a kilómetro, un reconocimiento de las inmensas posibilidades turísticas que ofrece la geografía del sur del país.
Encarar un viaje hacia la Patagonia no es cosa ‘e mandinga; los 770 mil kilómetros cuadrados de extensión, que ostentan el mismo nombre desde que Magallanes llegó hace quinientos años, están claramente divididos en tres. La gran amplitud longitudinal y latitudinal hace a la variedad de climas y ésta a la diversidad botánica. La cordillera reserva la humedad para los bosques andinos donde las precipitaciones alcanzan los 3 mil mm por año; 70 kilómetros hacia el Este, no pasan de los 700 mm. Definitivamente no es lo mismo encarar el pico del Cono Sur por la insolada costa que por la frondosa franja occidental; para valientes queda la árida meseta central azotada por el viento y sentenciada por la lontananza.

Entonces, cuando se encara un viaje que le va a costar unas cuantas cifras al cuentakilómetros, es bueno informarse porque la inmensidad patagónica no pasa desapercibida. Toda la Patagonia argentina tiene 2,2 millones de habitantes, prácticamente la mitad que la Ciudad de Buenos Aires. Hay que estar listos para soportar esa soledad, planear las actividades y las paradas técnicas.

La pre en La Pampa

A 604 km de Buenos Aires, por la RN 5, la ciudad de Santa Rosa cuenta con servicios y atractivos suficientes como para merecer una visita. Para la tarde, el centro histórico, luego cena criolla, visita al Teatro Español y cerrar en el Casino. A 70 kilómetros de la capital se encuentra el Parque Luro, que durante el verano está abierto todos los días. El primer coto de caza del país es un claro ejemplo del estilo de vida en la belle époque. El museo El Castillo, con 7.800 hectáreas de parques franceses y campos de ciervos, fue antigua residencia de la familia Luro. Siguiendo la RN 152, el Parque Nacional Lihue Calel es un paseo por las sierras que representan un oasis en medio del desierto. A 35 kilómetros, la localidad de Puelches espera con degustación de quesos y artesanías en lana de cabra.

A Neuquén puede llegarse continuando por la RN 152 hasta empalmar con la RN 22 o bien, retomando la RN 143 hasta alcanzar la RP 20, famosa por los 205 kilómetros de recta ininterrumpida, prueba de fuego de las travesías argentinas, donde de día el sol calcina, de noche el viento frío congela los parabrisas y la monotonía del paisaje hipnotiza a cualquier hora.

Hacia los Andes

Neuquén recibe con su circuito más novedoso: vinos, manzanas y dinosaurios. En Villa El Chocón, a kilómetros de la capital provincial comienza la ruta arqueológica y siguiendo hacia Plottier y Centenario se visitan chacras productoras de frutas finas; en San Patricio del Chañar y Añelo comienza el circuito de bodegas. Ya en Villa Pehuenia arranca el corredor de los lagos, que en verano iluminan los bosques de coníferas. Pasando por San Martín de los Andes y Villa Traful, Villa La Angostura despide la provincia triangular desde la costa norte del Lago Nahuel Huapi.

Del otro lado del lago, dentro del Parque Nacional homónimo que Neuquén comparte con Río Negro, espera San Carlos de Bariloche, el gigante patagónico con la oferta turística que lo caracteriza. A 128 km, campings, albergues y hosterías hospedan a los viajeros en la bohemia de El Bolsón. Aunque generosa, la porción cordillerana de Río Negro es escueta y la siguiente parada montañosa nos lleva directamente a la provincia de Chubut. El Parque Nacional Lago Puelo es la puerta de entrada a las opciones que brinda la provincia de la cultura galesa. En Cholila se encuentra la casa donde vivieron Butch Cassidy y Sundance Kid, abierta a las visitas.

Límite natural con Chile, el Parque Nacional Los Alerces protege 263 mil hectáreas 40 kilómetros al oeste de Esquel y ofrece un amplio abanico de actividades para disfrutar de la naturaleza, rodeados por el alerzal milenario y regados por el río Arrayanes y los lagos Menéndez, Rivadavia, Futalaufquen y Krüger. Ideal para la pesca deportiva y el canotaje, las aguas chubutenses siguen hacia el sur, donde la altura de las montañas va bajando, pero el contraste natural es cada vez más fuerte. La Trochita, el tren a vapor más antiguo del país todavía transporta pasajeros desde Esquel hasta la localidad de Nahuel Pan.

La guía hacia el sur sigue siendo la Ruta 40 y ahora es la provincia de los hielos eternos la que espera. Después de la localidad de Perito Moreno, la Cueva de las Manos es una de las manifestaciones de arte rupestre más significativas de toda la región. Siguiendo hacia el sur, El Chaltén, “capital nacional del trekking”, es la localidad más joven del país y base para escalar los montes Fitz Roy y Torre, navegar el lago Viedma y conocer los hielos continentales. 215 kilómetros después se llega a El Calafate (la capital federal quedó 2.787 kilómetros atrás). Ochenta kilómetros al Oeste, el Parque Nacional Los Glaciares alberga 356 bloques de hielo entre los que se destacan el Perito Moreno, el Upsala, el Spegazzini y el Onelli. Estas moles de agua helada alimentan los lagos Viedma y Argentino, espejos de 700 mil hectáreas protegidas, entre bosques de ñires, lengas y cipreses.

La RN 5 conduce hasta Río Gallegos y la RN 3 continúa hasta la ciudad más austral del planeta.

Después de embarcar el auto para cruzar el estrecho de Magallanes y recorrer algunos tramos de ripio, la Isla Grande de Tierra del Fuego se descubre solitaria y firme ante las gélidas aguas del Canal de Beagle. Ushuaia es puro color y luz durante la temporada estival y el turismo aventura es el imán para los viajeros que la visitan.

El Mar Argentino

Del otro lado del país, las aguas saladas de la costa atlántica hacen de los abruptos acantilados y las extensas playas, refugios y zonas de reproducción de una infinita variedad de fauna marina. Se puede regresar por la costa, hacia el norte. Península Valdés, en la provincia de Chubut, es la primera reserva natural indispensable. Por la RN 3 y después de visitar la Pingüinera San Lorenzo, Puerto Madryn es el centro urbano más desarrollado de la zona, con pluralidad de servicios y un puerto donde encarar los paseos náuticos, kayak y el buceo. Además se practica mountain bike, trekking y cabalgatas, avistajes de aves y mamíferos de estación.

Para un alto en el camino, tanto en Trelew como en Rawson, un té galés reparador, antes de los 110 kilómetros que faltan hasta Punta Tombo, playa desierta tomada por pingüinos magallánicos. Allí también se visitan el pequeño cementerio y un búnker de la Guerra de las Malvinas. La RN 26 conduce hasta el Bosque Petrificado Sarmiento y se retoma la costa para entrar en Santa Cruz.

Sesenta kilómetros al sur de Caleta Olivia, se divisan las barrancas y piedras volcánicas de Puerto Deseado y los simpáticos pingüinos de penacho amarillo. Puerto San Julián cuenta con una gran reserva de elefantes y lobos marinos. Pero no es esta su única relevancia turística: fue allí donde Magallanes bautizó a los habitantes de esta región “patagones” y donde se ofició la primera misa austral del planeta.

“No creo haber visto nunca un lugar más apartado del resto del mundo”, escribía Charles Darwin en 1833, y aunque hoy siga siendo lejos, nunca habrá distancias imposibles para los buscadores de aventuras.

Foto: Buenos Aires Kayak
Fuente: Diario Perfíl

Glaciarium, un museo del hielo

Por primera vez, los glaciares argentinos contarán con su propio museo del hielo: Glaciarium, un centro de interpretación enclavado en medio de la estepa patagónica, con una impresionante vista al lago Argentino, cercano a El Calafate. La tecnología interactiva y el cuidado del planeta se entrecruzan a lo largo del recorrido, que será autoguiado e incluye un "glaciobar", para tomarse un trago en vasos de hielo.

"Lo que queremos con esta iniciativa es poner en valor los glaciares y el hielo patagónico", relató Luciano Bernacchi, guía de montaña y director de este emprendimiento privado que promete convertirse en el atractivo de la próxima temporada.

La fachada del museo impresiona; a la distancia, podría confundirse con un glaciar enclavado en plena estepa. Sus formas son irregulares, con ángulos rectos que semejan los cortes y las quebradas que conforman las paredes de un bloque de hielo de 2500 m2. La estética se mantiene, en su interior, con amplias salas nutridas de backlight , touch screen , plasmas gigantes, mapas, maquetas y audios que recrean a cada paso un ambiente glacial.

"Glaciarium brindará una experiencia visual educativa, creará un espacio dedicado a la investigación y va a producir entretenimiento con rigor científico", detalla Luciano Bernacchi, mientras guía a LA NACION por las salas, que se encuentran en los últimos retoques, con inauguración prevista en noviembre. Bernacchi y el glaciólogo argentino Pedro Svarka viajaron a Noruega para conocer el museo del glaciar Fjærland, para ver cómo exponían en otras partes del mundo la historia de los glaciares.

El rigor de la información científica es uno de los principales objetivos. Por ello, el director científico será Svarka. La inversión privada de la primera etapa, que incluyó la compra de tierras, fue de 4 millones de dólares, según informan sus dueños.

El edificio se encuentra a la salida de esta ciudad, camino al glaciar, de modo que pueda recorrerse antes o después de visitar el parque nacional. Dentro de sus espacios, tendrá áreas temáticas y exhibiciones que incluyen efectos escénicos, lumínicos, programas multimedia y presentaciones audiovisuales, para lograr una visita educativa y entretenida. "El recorrido puede durar 20 minutos o dos horas, según el interés de cada visitante."

El inicio del recorrido será en la sala "De la nieve al hielo"; luego se recorrerá la "Historia del planeta" y "Los glaciares en el mundo"; también se podrá conocer la anatomía de un glaciar con la ayuda de maquetas y material interactivo, hasta llegar a la sala central, donde se encontrará una maqueta del Campo de hielo patagónico de colosales dimensiones.

No falta un homenaje al perito Francisco Moreno, con la recreación de su estudio en La Plata y un impactante túnel que será "Cinco minutos antes del final", una cuenta regresiva que pone en evidencia los problemas ambientales del planeta. "Queremos dejar un mensaje sobre la importancia de cuidar nuestro planeta", detalla Bernacchi.

Al final del recorrido, también se podrá ver una película en 3D en el auditorio, realizada por Peter Lang, cuyo contenido temático abarca vistas aéreas del Campo de Hielo Patagónico Sur, del Fitz Roy y el cerro Torre, entre otras montañas.

También se podrá descender al "glaciobar" a tomar un trago a 25° bajo cero, con vasos, mesas y barra completamente congeladas, o sentarse en el bar del hall de ingreso a ver, a través de enormes paneles de vidrio, la exuberancia de la Patagonia.

"Aspiramos a enriquecer y nutrir con información sobre los glaciares a los miles de turistas que llegan cada año aquí", detalla Bernacchi. Además del aspecto turístico, en Glaciarium estiman destinar fondos a la investigación científica en áreas que directa o indirectamente sean afines a la muestra, como la glaciología y el medio ambiente.

Además de la actividad permanente, aspiran a crear un ambiente cultural en torno al museo y aprovechar las 120 butacas del auditorio para diferentes actividades. Para diciembre, ya está previsto el Banff Mountain Film Festival, donde se podrán ver películas sobre deportes extremos, cultura de montaña y naturaleza; para enero ya tiene prevista una fecha el Green Film Fest, Festival, del Cine Ambiental.

Mañana, Glaciarium tendrá su primera presentación para la prensa y los agentes de viajes en el Museo Fortabat, en tanto que en noviembre será la inauguración de la sala.

Fuente: La Nación
Ver más en: http://blogs.lanacion.com.ar/el-sur/novedades/glaciarium-otra-mirada-a-los-hielos/

Los monumentales hielos de El Calafate

La temporada en El Calafate está por comenzar y son muchos los que se preparan para conocer el Perito Moreno en los próximos meses.

Hasta las lágrimas se conmueven los poseedores de la buena fortuna de ver el fenómeno de ruptura del glaciar Perito Moreno. Es cierto que se trata de un evento esporádico, razón por la que muchos tienen como sueño tan sólo conocerlo. Enclavado en un enorme valle entre montañas cubiertas de bosque magallánico, es el principal glaciar del Parque Nacional y el acreedor de todas las ansias.

El Upsala y el Spegazzini lo secundan en tamaño y popularidad, acaso también en belleza. La antesala del encuentro con los monumentales hielos es El Calafate, donde un promedio de 250.000 turistas al año llegan para cumplir un sueño.

Si bien el destino patagónico tiene encantos disfrutables todo el año, el advenimiento de los meses templados invita a aquellos que se amedrentan con el frío. La temporada alta empieza en octubre y se extiende hasta Semana Santa. Muchas horas de luz durante la primavera y el verano para aprovechar al máximo el día, un clima estival templado muy agradable y el resplandeciente colorido de las flores, son el bonus track estacional.

Mirarlo de cerca

Las excursiones disponibles son muchas, la innegociable, al gran Perito Moreno. Desde la ciudad hay una distancia de 80 Km., totalmente pavimentados. Una vez en el glaciar, sólo se trata de recorrer las pasarelas para obtener la indescriptible vista de este enorme manto de hielo y llegar a cada uno de sus balcones para encontrarse con distintas tomas, tecnología o no mediante.

Es importante saber que el paseo, que es de día completo, se puede realizar en remís, servicios regulares, excursiones organizadas por empresas turísticas (que salen entre $ 130 y $ 150), en vehículo alquilado o en auto particular. La entrada al Parque Nacional Los Glaciares sale $ 25; los jubilados, sin cargo.

Embarcarse para mirar otra de las caras, es una gran alternativa. Del muelle de Puerto Moreno, ubicado sobre el Canal de los Témpanos del Lago Argentino, parten embarcaciones que se disponen a transitar frente a la pared norte del Perito Moreno. Otro paseo, en este caso por el Brazo Rico del Lago Argentino, permite apreciar la pared sur y zarpa del Puerto Bajo de Las Sombras (a solo 7 kilómetros del glaciar). Estos dos se contratan en los respectivos puertos, duran una hora y salen $ 50.

Existe otra alternativa que prevé una caminata de dos horas sobre el hielo del glaciar ($ 430). Por su parte, Big Ice, es el nombre de un periplo recomendado para los que tienen buen estado físico. En el gran témpano y con los grampones y arneses puestos, el mundo toma una nueva perspectiva: lagunas azules, profundas grietas, enormes sumideros y cuevas gélidas. Un picnic sobre el manto blanco es el corolario de cierre ($ 650).

Hay más

Es frecuente que los mendocinos que salen rumbo a El Calafate, lo hagan en el contexto de un viaje hasta el final del mapa argentino. Según la secretaría de Turismo local, el promedio de estadía es de dos a tres noches. En ese caso es pertinente elegir a priori qué se visitará, ya que una vez allí, el tiempo parece nunca ser suficiente.

Entonces no es poco lo que hay para saber. Por ejemplo que hay cruceros de dos días que salen del Puerto Punta Bandera, navegan inicialmente hasta Punta Avellaneda por el Brazo Norte del Lago Argentino y recorren el Canal Upsala, entre témpanos, para aproximarse al glaciar del mismo nombre. El Spegazzini, el Canal de Los Témpanos y el gran Moreno también se divisan desde cubierta (operan en verano y salen cerca de U$S 985 por persona).

Todo Glaciares es el nombre de un programa de día completo que promete pasear también por el Canal de los Témpanos, el Upsala y la barrera de témpanos que se desprenden de él. Además se realiza un desembarco en Bahía Onelli para ver Lago Onelli y luego el Canal Spegazzini, y el glaciar del mismo nombre ($ 295).

Finalmente, una equilibrada combinación de naturaleza e historia propone una salida embarcada rumbo al glaciar Upsala. Bloques de hielo e imponentes paisajes son la previa al arribo a la estancia Cristina donde se puede pasar la noche (desde $ 300).

Ciudad, también

La ciudad y sus alrededores tienen lo suyo, muy en sintonía con lo que aporta natura. Así, además del city tour obligado, se puede conocer el Centro de Interpretación Histórica. El circuito auto guiado es un viaje en el tiempo por 14.000 años de evolución humana y ambiental y las glaciaciones en Patagonia. Arte rupestre, la cultura tehuelche, el auge ovino, las huelgas patagónicas y los orígenes de El Calafate también son atendidos ($ 25).

El Centro Administrativo Parque Nacional Los Glaciares, sobre la Avenida Libertador San Martín, dispone de un sendero interpretativo en el que es posible identificar la flora autóctona, exótica o introducida.También de uno histórico, con muestras de viejas maquinarias que se utilizaban cuando comenzó a funcionar el Parque Nacional.

Fuente: Los Andes Turismo

Paseos cercanos por El Calafate

Arqueología. Haciendo unos pocos km desde El Calafate (7) está Cuevas Del Walichu. Se trata de un sitio arqueológico que data de 4000 años aC, en el que se aprecian aleros y cuevas naturales que utilizó el hombre prehistórico, para la ejecución de sus manifestaciones pictóricas.

Bosque Petrificado La Leona. Se parte de El Calafate por la Ruta Provincial N° 5 hacia el este, y luego al norte por la Ruta Nacional N° 40. Durante el trayecto se divisa el Lago Argentino, el río Santa Cruz, el río La Leona y el Fitz Roy. Siguiendo la margen sur del Lago Viedma se llega al pie del Cerro Los Hornos donde se realiza una caminata de aproximadamente 3 horas en la que se ven fósiles y troncos petrificados.

Lago Roca. El típico paisaje de la estepa patagónica y grandes estancias como Huyliche, Anita, Alta Vista, Chorrillo Malo, Lago Roca y Nibepo Aike se ven en el camino al lago.

Fuente: Los Andes Turismo

Glaciarium, un museo del hielo en El Calafate

Por primera vez, los glaciares argentinos contarán con su propio museo del hielo: Glaciarium, un centro de interpretación enclavado en medio de la estepa patagónica, con una impresionante vista al lago Argentino, cercano a El Calafate. La tecnología interactiva y el cuidado del planeta se entrecruzan a lo largo del recorrido, que será autoguiado e incluye un "glaciobar", para tomarse un trago en vasos de hielo.

"Lo que queremos con esta iniciativa es poner en valor los glaciares y el hielo patagónico", relató Luciano Bernacchi, guía de montaña y director de este emprendimiento privado que promete convertirse en el atractivo de la próxima temporada.

La fachada del museo impresiona; a la distancia, podría confundirse con un glaciar enclavado en plena estepa. Sus formas son irregulares, con ángulos rectos que semejan los cortes y las quebradas que conforman las paredes de un bloque de hielo de 2500 m2. La estética se mantiene, en su interior, con amplias salas nutridas de backlight , touch screen , plasmas gigantes, mapas, maquetas y audios que recrean a cada paso un ambiente glacial.

"Glaciarium brindará una experiencia visual educativa, creará un espacio dedicado a la investigación y va a producir entretenimiento con rigor científico", detalla Luciano Bernacchi, mientras guía a LA NACION por las salas, que se encuentran en los últimos retoques, con inauguración prevista en noviembre. Bernacchi y el glaciólogo argentino Pedro Svarka viajaron a Noruega para conocer el museo del glaciar Fjærland, para ver cómo exponían en otras partes del mundo la historia de los glaciares.

El rigor de la información científica es uno de los principales objetivos. Por ello, el director científico será Svarka. La inversión privada de la primera etapa, que incluyó la compra de tierras, fue de 4 millones de dólares, según informan sus dueños.

El edificio se encuentra a la salida de esta ciudad, camino al glaciar, de modo que pueda recorrerse antes o después de visitar el parque nacional. Dentro de sus espacios, tendrá áreas temáticas y exhibiciones que incluyen efectos escénicos, lumínicos, programas multimedia y presentaciones audiovisuales, para lograr una visita educativa y entretenida. "El recorrido puede durar 20 minutos o dos horas, según el interés de cada visitante."

El inicio del recorrido será en la sala "De la nieve al hielo"; luego se recorrerá la "Historia del planeta" y "Los glaciares en el mundo"; también se podrá conocer la anatomía de un glaciar con la ayuda de maquetas y material interactivo, hasta llegar a la sala central, donde se encontrará una maqueta del Campo de hielo patagónico de colosales dimensiones.

No falta un homenaje al perito Francisco Moreno, con la recreación de su estudio en La Plata y un impactante túnel que será "Cinco minutos antes del final", una cuenta regresiva que pone en evidencia los problemas ambientales del planeta. "Queremos dejar un mensaje sobre la importancia de cuidar nuestro planeta", detalla Bernacchi.

Al final del recorrido, también se podrá ver una película en 3D en el auditorio, realizada por Peter Lang, cuyo contenido temático abarca vistas aéreas del Campo de Hielo Patagónico Sur, del Fitz Roy y el cerro Torre, entre otras montañas.

También se podrá descender al "glaciobar" a tomar un trago a 25° bajo cero, con vasos, mesas y barra completamente congeladas, o sentarse en el bar del hall de ingreso a ver, a través de enormes paneles de vidrio, la exuberancia de la Patagonia.

"Aspiramos a enriquecer y nutrir con información sobre los glaciares a los miles de turistas que llegan cada año aquí", detalla Bernacchi. Además del aspecto turístico, en Glaciarium estiman destinar fondos a la investigación científica en áreas que directa o indirectamente sean afines a la muestra, como la glaciología y el medio ambiente.

Además de la actividad permanente, aspiran a crear un ambiente cultural en torno al museo y aprovechar las 120 butacas del auditorio para diferentes actividades. Para diciembre, ya está previsto el Banff Mountain Film Festival, donde se podrán ver películas sobre deportes extremos, cultura de montaña y naturaleza; para enero ya tiene prevista una fecha el Green Film Fest, Festival, del Cine Ambiental.

Mañana, Glaciarium tendrá su primera presentación para la prensa y los agentes de viajes en el Museo Fortabat, en tanto que en noviembre será la inauguración de la sala.

Fuente: La Nación

El Calafate. Los hielos monumentales

La temporada en El Calafate está por comenzar y son muchos los que se preparan para conocer el Perito Moreno en los próximos meses.

Hasta las lágrimas se conmueven los poseedores de la buena fortuna de ver el fenómeno de ruptura del glaciar Perito Moreno. Es cierto que se trata de un evento esporádico, razón por la que muchos tienen como sueño tan sólo conocerlo. Enclavado en un enorme valle entre montañas cubiertas de bosque magallánico, es el principal glaciar del Parque Nacional y el acreedor de todas las ansias.

El Upsala y el Spegazzini lo secundan en tamaño y popularidad, acaso también en belleza. La antesala del encuentro con los monumentales hielos es El Calafate, donde un promedio de 250.000 turistas al año llegan para cumplir un sueño.

Si bien el destino patagónico tiene encantos disfrutables todo el año, el advenimiento de los meses templados invita a aquellos que se amedrentan con el frío. La temporada alta empieza en octubre y se extiende hasta Semana Santa. Muchas horas de luz durante la primavera y el verano para aprovechar al máximo el día, un clima estival templado muy agradable y el resplandeciente colorido de las flores, son el bonus track estacional.

Mirarlo de cerca

Las excursiones disponibles son muchas, la innegociable, al gran Perito Moreno. Desde la ciudad hay una distancia de 80 Km., totalmente pavimentados. Una vez en el glaciar, sólo se trata de recorrer las pasarelas para obtener la indescriptible vista de este enorme manto de hielo y llegar a cada uno de sus balcones para encontrarse con distintas tomas, tecnología o no mediante.

Es importante saber que el paseo, que es de día completo, se puede realizar en remís, servicios regulares, excursiones organizadas por empresas turísticas (que salen entre $ 130 y $ 150), en vehículo alquilado o en auto particular. La entrada al Parque Nacional Los Glaciares sale $ 25; los jubilados, sin cargo.

Embarcarse para mirar otra de las caras, es una gran alternativa. Del muelle de Puerto Moreno, ubicado sobre el Canal de los Témpanos del Lago Argentino, parten embarcaciones que se disponen a transitar frente a la pared norte del Perito Moreno. Otro paseo, en este caso por el Brazo Rico del Lago Argentino, permite apreciar la pared sur y zarpa del Puerto Bajo de Las Sombras (a solo 7 kilómetros del glaciar). Estos dos se contratan en los respectivos puertos, duran una hora y salen $ 50.

Existe otra alternativa que prevé una caminata de dos horas sobre el hielo del glaciar ($ 430). Por su parte, Big Ice, es el nombre de un periplo recomendado para los que tienen buen estado físico. En el gran témpano y con los grampones y arneses puestos, el mundo toma una nueva perspectiva: lagunas azules, profundas grietas, enormes sumideros y cuevas gélidas. Un picnic sobre el manto blanco es el corolario de cierre ($ 650).

Hay más

Es frecuente que los mendocinos que salen rumbo a El Calafate, lo hagan en el contexto de un viaje hasta el final del mapa argentino. Según la secretaría de Turismo local, el promedio de estadía es de dos a tres noches. En ese caso es pertinente elegir a priori qué se visitará, ya que una vez allí, el tiempo parece nunca ser suficiente.

Entonces no es poco lo que hay para saber. Por ejemplo que hay cruceros de dos días que salen del Puerto Punta Bandera, navegan inicialmente hasta Punta Avellaneda por el Brazo Norte del Lago Argentino y recorren el Canal Upsala, entre témpanos, para aproximarse al glaciar del mismo nombre. El Spegazzini, el Canal de Los Témpanos y el gran Moreno también se divisan desde cubierta (operan en verano y salen cerca de U$S 985 por persona).

Todo Glaciares es el nombre de un programa de día completo que promete pasear también por el Canal de los Témpanos, el Upsala y la barrera de témpanos que se desprenden de él. Además se realiza un desembarco en Bahía Onelli para ver Lago Onelli y luego el Canal Spegazzini, y el glaciar del mismo nombre ($ 295).

Finalmente, una equilibrada combinación de naturaleza e historia propone una salida embarcada rumbo al glaciar Upsala. Bloques de hielo e imponentes paisajes son la previa al arribo a la estancia Cristina donde se puede pasar la noche (desde $ 300).

Ciudad, también

La ciudad y sus alrededores tienen lo suyo, muy en sintonía con lo que aporta natura. Así, además del city tour obligado, se puede conocer el Centro de Interpretación Histórica. El circuito auto guiado es un viaje en el tiempo por 14.000 años de evolución humana y ambiental y las glaciaciones en Patagonia. Arte rupestre, la cultura tehuelche, el auge ovino, las huelgas patagónicas y los orígenes de El Calafate también son atendidos ($ 25).

El Centro Administrativo Parque Nacional Los Glaciares, sobre la Avenida Libertador San Martín, dispone de un sendero interpretativo en el que es posible identificar la flora autóctona, exótica o introducida.También de uno histórico, con muestras de viejas maquinarias que se utilizaban cuando comenzó a funcionar el Parque Nacional.

Fuente: Los Andes Turismo