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Malargue. Al galope por la nieve

Alternativas para el invierno mendocino.
En el sur de Mendoza, Malargüe ofrece distintas opciones para disfrutar del manto blanco que cubre los pliegues cordilleranos. Cabalgatas, trekking y travesías en 4x4 por reservas protegidas invitan a la aventura invernal, entre paisajes fantásticos de volcanes, lagunas y formaciones rocosas antiquísimas.

Las primeras imágenes rosadas de la tarde aparecen en el horizonte de Malargüe. A contraluz, una fila perfecta de picos blanquísimos habla por sí sola: la cordillera andina no necesita intérprete. Es la época en la que la ciudad toda se alborota y se entusiasma con negocios donde se ofrecen actividades y ropas de abrigo por doquier, entre nevadas que caen a cántaros. La escena es, a decir de los mendocinos, una doble bendición para su tierra. Primero por ser clave para la temporada turística, que con buenos niveles de nieve se asegura una afluencia continua de visitantes; segundo, por ser la materia prima del agua de la cual vivirá la provincia prácticamente durante un año. Mendoza es más parecida al desierto de lo que suele creerse, y si se la ve verde y llena de vida es sobre todo gracias a la tecnología hídrica que se aplica con esfuerzo y conciencia.

Pero la nieve es mucho más que eso, y por estos meses Malargüe y sus alrededores ofrecen entretenidas salidas para disfrutarla más allá del esquí. Una visita a la Dirección de Turismo local es el primer paso para conocer las opciones de cabalgatas, trekking y travesías 4x4 que invitan a aprovechar los magníficos paisajes nevados durante la temporada invernal.

Baqueando por un día

El programa de cabalgatas, un clásico de Malargüe, se renovó este año para ofrecer siempre nuevos motivos de regreso a la región. La nieve es la invitada principal, especialmente en dos excursiones espectaculares organizadas por la estancia La Herradura. La primera, de día completo, dura ocho horas y propone llegar al cerro La Ventana partiendo del Choique, mítico casco del establecimiento ganadero, 22 kilómetros al oeste de la ciudad. “Lo primero que hacemos al llegar es una buena mateada con yuyos y pasteles. Mientras tanto, charlamos un rato con la gente para saber con quién vamos a compartir la salida. De dónde son, si es la primera vez que vienen y qué tipo de excursiones les gusta más: si la cabalgata tranquila o el galope. Mientras, los compañeros alistan los caballos para partir al cerro”, cuenta Jorge García, guía malargüino y amante del folklore local como pocos. El traqueteo sobre los animales empieza por senderos de la estancia, atravesando arroyos y vegas, y en pocos minutos se mete en un fascinante mundo de paisajes y formaciones geológicas. La primera parada es en las condoreras, lugares de nidificación de cóndores, y pronto llegan las bardas, que rodean y acompañan al grupo hacia los valles superiores. El camino promedia al mediodía: entonces la segunda parada llega con un buen asado campero, mientras se elaboran, in situ y a la brasa, las tortas fritas para la tarde. Al llegar al mirador del cerro hay un descanso para contemplar los alrededores desde las alturas; luego hay que regresar hacia el Choique antes de que oscurezca. El lujo final comienza cerca del casco, cuando los caballos se lanzan a galopar por canales cercanos al río, levantando polvo y nieve y haciendo experimentar a los jinetes la adrenalina de sentirse un auténtico baqueano, con la posibilidad incluso de arrear algunos animales.

La otra cabalgata que ofrecen García y su gente necesita tres días y convoca al cerro El Morro. La actividad repite parte de la anterior, y llega a La Horqueta, otro paraje bellísimo donde se establece el primer campamento en el sector de la Vega del Burro. Cena y pernocte en las monturas, hechas de mantas criollas: es el tiempo del fogón y la guitarra, y del sueño, para poder seguir temprano por la mañana. Se visita el Cajón de Los Oscuros y El Salto, un valle a casi tres mil metros de altura encerrado entre montañas y nieves eternas, con una de las mejores vistas de la depresión de los Huarpes. Luego se sigue con paradas intermedias hacia el fondo la Laguna de Llancanelo, reservorio de aves de toda Sudamérica. Otra noche de montaña y canto dan paso al día final en El Morro, un cerro lleno de magia e historias, donde todavía se encuentran vestigios de rituales aborígenes y “chenques” (entierros) a cada paso. Si se tiene suerte, es posible galopar con alguna de las tantas tropillas de caballos salvajes que habitan estos cerros.

Entre Las Carcavas

Otra de las cabalgatas malargüinas invita a los pagos de Alberto Quesada, un puestero de montaña descendiente de los pobladores originarios, que criaron ganado en la zona desde siempre. Es la excursión al famoso Malacara, una combinación de travesía 4x4, cabalgata y trekking hasta las entrañas mismas del volcán. Para hacerla hay que trasladarse unos 40 kilómetros hacia el sudeste por la mítica ruta 40, atravesando la ciudad hasta donde la llanura empieza a mostrar de cerca sus elevaciones. Allí espera don Beto con sus caballos criollos, listos para iniciar el recorrido ladeando montañas hasta los cráteres de una región que fue ocupada hace millones de años por los océanos Pacífico y Atlántico. Esa situación, además de generar la gran riqueza petrolera y gaseosa del departamento, sin contar el legado de restos fósiles, fue clave en la formación de pasadizos, cárcavas y chimeneas del Malacara: su erupción de tipo hidromagmática muestra el contacto sufrido entre la lava y el agua. Y es que a diferencia de otros volcanes “clásicos”, el Malacara estaba sumergido al estallar, y así el agua enfrió sus canales de lava en plena salida, lo que produjo verdaderas tuberías de piedra, como la Cárcava Oscura.

Una vez dejados los caballos en la entrada al volcán, arranca un trekking de medio día donde hay que agacharse, trepar y hacerse flaco para pasar entre rocas que dejan el espacio justo para el cuerpo. Más adelante espera la Cárcava de Tito Alba, nombre que hace suponer el paso pionero de algún antiguo poblador, pero corresponde, sin embargo, a una especie de lechuza blanca de la zona, que habita la cima del volcán. Pocos metros después, la luz del medio día aporta algunos rayos y entonces comienzan a brillar tonos rojizos y ocres sobre los oscuros pasadizos, que van llevando a la última cárcava, la de Los Puentes, donde la visibilidad es mayor y todos logran obtener alguna imagen para el recuerdo. Silencio y aire fresco de por medio, el lugar se improvisa para el mate y el descanso, y aunque se mire para todos lados cuesta creer que estos cañadones de piedra hayan nacido cientos de metros bajo el agua.

Además, otras cabalgatas contratadas en las prestadoras o en la misma Dirección de Turismo llevan en trayectos de medio día o día completo hacia la Laguna de la Niña Encantada y la doble dolina conocida popularmente como el Pozo de las Animas.

Desde la ciudad

Otros escenarios de vida natural se pueden conocer a través de excursiones que parten de la ciudad, con distintas duraciones. Uno de ellos es Manqui-Malal, un paraje con refugio de montaña donde abundan restos fósiles marinos y terrestres, como el Ictiosaurio hallado hace un par de años y llevado a Mendoza para su estudio. Allí es posible realizar un trekking paleontológico hasta el nacimiento de la Cascada Dorada, un enorme salto de agua que en invierno suele semicongelarse, dejando estalactitas en las rocas y la flora adyacente.

Más o menos hacia el mismo lado, pero saliendo de la ruta 40 un poco antes, se llega a los legendarios Castillos de Pincheira, gigantescas bardas con forma de torres que deben su nombre al cuatrero chileno-español José Antonio Pincheira. Si bien aquí se cuenta que su tropa llegó a conformar casi un ejército con centenares de españoles y algunos nativos renegados que secuestraban mujeres y traficaban ganado, otros más encariñados con la leyenda recuerdan al líder como un Robin Hood criollo, que solía repartir sus botines entre los más pobres. Lo cierto es que en estos accidentes geográficos donde Pincheira plantó su fortín hoy hay camping y un restaurante que promociona su chivo a la cruz como el mejor de la ciudad y ofrece cabalgatas por encima de los paredones naturales.

El tercer escenario de singular belleza llega a 75 kilómetros de Malargüe: la Reserva Natural Laguna de Llancanelo, área declarada sitio Ramsar, cuyo humedal hospeda garzas, flamencos, cigüeñas, cisnes de cuello negro, patos, gavilanes y chimangos, entre 155 especies de toda Sudamérica. Lugar soñado para el safari fotográfico, sus 65.000 hectáreas, con 120 kilómetros de perímetro, son accesibles también en invierno y con nieve.

El cierre de actividades al aire libre y con el manto blanco como compañero llega sobre la Reserva Natural más grande de Mendoza (442.996 hectáreas): la Payunia. En este desierto de volcanes negros la excursión con nieve es imperdible y representa una verdadera travesía donde la destreza del conductor al volante hace las veces de rally. En el sacudido camino se contemplan gotas de lava petrificadas de algunos de los 800 conos volcánicos y demás materiales piroclásticos. En medio de ellos se alza, soberbio, el Payún Matrú, el pico elevado a 3715 metros sobre el nivel del mar.

Antes de dejar la ciudad, Malargüe invita a conocer su polo tecnocientífico, con el observatorio de rayos cósmicos Pierre Auger y el nuevo Planetario, pasajes hacia el misterioso y cada vez más cercano universo en una ciudad que parece tenerlo todo.

Datos útiles

Dirección de Turismo en Malargüe: allí se puede adquirir la Malargüe Card, con promociones y descuentos que van del 10 al 30% en servicios de esquí, hoteles, restaurantes, excursiones, farmacias y comercios. La tarjeta también se puede imprimir gratuitamente desde la web. Tel.: (02627) 471-659. infoturismo@malargue.gov.ar; www.malargue.gov.ar.
Cabalgatas y excursiones
Cabalgatas La Herradura: Jorge García o Pablo Rubio. Tel.: (02627) 15519432/471213. pampasnegrastur@hotmail.com.
Karen Travel: (02627) 470342; consultas@karentravel.com.ar.
Tierra Firme: (02627) 155173; soliz@infovia.com.ar.
Choique: (02627) 47039; malargue@choique.net.
Aires de Libertad: (02627) 471416; info@airesdelibertad.com.ar.
Huarpes del Sol: (02627) 155-57878.

Como llegar a Malargüe

En avión se parte desde el aeroparque Jorge Newbery hasta Malargüe, pero sólo en invierno (ver promociones de compañías aéreas). Aerolíneas Argentinas va a Mendoza todo el año y de allí se toma un ómnibus a Malargüe. Teléfono: (0810) 222 86527.
En ómnibus, varias empresas realizan el trayecto en unas 13 horas (www.andesmar.com.ar/ 4310-0700), con tarifas que arrancan en los $214. En auto, desde Buenos Aires hay que tomar la Ruta 7 hasta Junín, luego la 188 hasta Alvear, la 143 hasta San Rafael, la 144 hasta El Sosneado y finalmente la 222 hasta Malargüe.

Fuente: Página 12 Turismo

San Rafael, con todo gusto

Es otra Mendoza. El paisaje de viñedos y olivos la emparentan con la región que envuelve a la capital, pero San Rafael tiene su sello propio.

En un clima rural, los árboles entrecruzan sus copas en las avenidas y calles con acequias formando una verde e interminable glorieta. La ciudad aparece como una extensión de los emprendimientos agrícolas que la rodean, parte de la riqueza de la zona, productora no sólo de vinos y aceites de oliva, sino también de gran variedad de frutas.

Al recorrer su particular trazado urbano, con las avenidas Hipólito Yrigoyen y San Martín como ejes, uno se pregunta: ¿dónde queda el centro? Pero, formalmente, San Rafael no tiene un centro. Ni siquiera la plaza principal -impecable, con esa reconocida pasión mendocina por la limpieza- alcanza el perfil de centro cívico tan común en cada ciudad del país. Todo es paz y quietud en este bello lugar, con una impensable sorpresa: un sistema Wi-Fi a cielo abierto y, bajo un gazebo, un puesto de Internet público.

A lo largo de las avenidas principales se alinean negocios de todo tipo, restaurantes y hoteles. En el llamado Kilómetro Cero se concentran locales y boutiques de conocidas marcas.

Mucho por descubrir, en una ciudad palpitante y laboriosa. Sin duda su circuito de enoturismo es uno de los más visitados. Cuenta con importantes bodegas como Goyenechea, Lávaque, Roca y Bianchi, que reciben visitantes. La ruta invariablemente comienza con una pasada por La Abeja, la más antigua, fundada al igual que San Rafael por el francés Rodolfo Iselin en 1883. Se conservan aún junto a la imponente casona las construcciones originales de altísimos techos y enormes toneles de madera, todo un símbolo de la época, junto a un aggiornado centro de degustación de los últimos vinos de la bodega.

Hay además una cantidad de nuevos establecimientos, especialmente boutique, con buenos vinos de ediciones limitadas para conocer. Intimayu, en Las Paredes, es una de las más reconocidas. Original de los 30, fue adquirida en los últimos años por la familia Radijoy, eslovenos agricultores de tradición. Ellos pusieron a punto los viñedos y la bodega que ha cosechado importantes premios en competencias internacionales.

Otro sitio para no dejar pasar es Algodón Wine Estates & Champion Club, especial para disfrutar del día combinando turismo enológico con una excelente gastronomía, y para los fanáticos del golf la posibilidad de unos tiros en la cancha de 18 hoyos cuyo diseño serpentea entre viñedos y pequeñas lagunas. El complejo cuenta además con un lodge, una casona decorada en un elegante estilo campo con todo el confort imaginable. Para los que gustan de las burbujas está por allí La Champañera de la bodega Bianchi y también Mumm, del grupo Pernord Ricard, donde brindar con dos ricos espumantes.

Sabores, terneros y secretos

Los aficionados a experimentar nuevos sabores encontrarán en San Rafael variadas opciones para degustar en el lugar y también para llevarse a casa. La región, importante productora de frutas y verduras, especialmente de duraznos, cuenta con locales especializados en el tema, como Sabores, empresa familiar con larga trayectoria en la agricultura. En lo que fue por muchos años su casa, Juan Manuel Martínez ofrece un colorido muestrario de productos envasados donde se mezclan ajíes dulces y picantes, antipastos de vegetales, berenjenas asadas o ahumadas, al igual que tomates secados al sol y en pasta. Novedades como cubiletes de ajo y échalotes junto a tradicionales pastas de aceitunas verdes y negras son sólo algunas de las muchas opciones en su extenso exhibidor.

Otros dos sitios con una amplia oferta son Cuesta de los Terneros y Secretos de los Andes. Las aceitunas, típico producto de la zona, visible en la cantidad de olivares que salen al paso de cualquier camino, son el alma de los aceites de oliva extra virgen que se pueden encontrar en la ciudad. Como el tradicional Yancanelo, que sobre la avenida Yrigoyen tiene su propio sitio de degustación.

Los amantes de los ahumados deberán darse una vuelta por Secretos del Monte, sitio que Raúl y Marilín Bianchi instalaron hace unos años en lo que fue una antigua carnicería. Allí encontrarán en trozos, feteadas, envasadas al vacío, en lata y hasta piezas completas de carne ahumada a baja temperatura con un proceso especial y saborizada con sales y especias naturales. Hay para elegir entre jabalí, ciervo, salmón, cerdo, faisán y ñandú. También producen una rica selección de quesos con el mismo tratamiento.

Buenas mesas

En este panorama no podían faltar lugares donde comer bien. La oferta es grande, especialmente de restaurantes sencillos y parrillas. Para los buenos paladares está El Restauro, cálido ambiente en un antiguo edificio reciclado frente a la plaza. Allí, Ana Paula Gutiérrez, reconocida chef y formadora de cocineros, ofrece una carta con platos recuperados de recetas de la provincia, como el tomaticán, que ella misma prepara frente a los comensales, al compás de una cueca que va nombrando los ingredientes. Vale la pena probar la tradicional carne a la masa o los ravioles de tomates secos y aceitunas, entre otras delicias que propone el menú, acompañados por los vinos de la amplia bodega de la casa.

Muy cerca está Ramos Generales, esquina que rememora los viejos almacenes de campo, tapizado por estanterías y exhibidores de madera con una completísima colección de productos de la zona. Famoso por sus picadas servidas en generosas tablas, con selección de ahumados y quesos, que se pueden degustar en alguna mesa en la vereda. En el restaurante de Tierra Mora, un moderno y confortable hotel boutique frente al frondoso parque H. Yrigoyen, se luce Luciano, su joven chef, con una carta donde prioriza ricas recetas de pescados y en Malbec, sobre Yrigoyen, se comen las mejores pastas caseras de la ciudad. Los precios del cubierto en estos lugares varían entre 30 y 50 pesos, sin vino.

Adrenalina, el otro ingrediente

Durante los meses de invierno, San Rafael se llena de viajeros de coloridos trajes de abrigo, que se detienen aquí camino a Malargüe y Las Leñas, pero de noviembre a mayo, la mejor época de la región, se recorre el bello circuito de Valle Grande, Cañón del Atuel y El Nihuil, donde el agua tiene un rol protagónico. Por la ruta 173, y a media hora de viaje, el circuito se interna en el espectacular cañón de altísimas paredes, hasta llegar al embalse de Valle Grande, un enorme lago verde esmeralda, con su villa rodeada de hoteles, cabañas y campings.

Hacia el dique El Nihuil se toma un camino donde el rojizo paisaje contrasta con el blanco cerro Nevado y el circuito se llena de amarillo, rosado y verde, hasta llegar al sorprendente Museo de Cera, donde aparecen como esculturas que la naturaleza esculpió en el transcurso de incontables años, figuras talladas donde se adivinan animales, jardines colgantes, procesiones de profesantes y hasta... el sillón de Rivadavia.

El camino continúa entre paredones de roca y se eleva hacia las alturas de la meseta para disfrutar desde allí de la belleza del inmenso espejo de agua formado por el dique El Nihuil, salpicado por los colores de cantidad de velas de las tablas de windsurf. Los amantes del turismo aventura encontrarán en Valle Grande propuestas para elegir: trekking, rapel, tirolesa, barranquismo y parapente, entre otras. Pero sin duda, lo más apasionante es practicar rafting sobre los rápidos del Atuel. Catalogado como nivel II en una escala de VI, en gomones con remos para cuatro personas o en doky, sólo para dos, previamente pertrechados con correspondiente equipo provisto por la empresa, se emprende un apasionante viaje por los vericuetos del rumoroso río, en marchas y contramarchas, subidas y bajadas donde poner a prueba la habilidad para dominar los continuos remolinos.

Datos útiles

Comer y dormir
* En alojamiento, San Rafael y alrededores brindan cantidad de opciones en hoteles, apart hoteles y cabañas, desde $ 60.
* Para los que buscan confort y algo más está el Tower Inn & Suites con el Spa Dell´Olivo y Casino aledaño. Desde $ 350 base hab. doble.
* Dos hoteles boutique con encanto. Tierra Mora $ 240 y Portal de los Andes 130, ambos con todos los servicios y pileta.
* Algodón. www.algodonwineestate.com . Almuerzo o cena, $ 75. Lodge, US$ 180 diarios por persona.

Excursiones
* Al Cañón del Atuel, desde $ 90.
* Rafting, $ 30 a 70 por persona, según la duración. Incluye equipo.

Más información
* En Buenos Aires, Casa de Mendoza,
Av. Callao 445;
Teléfono: 4371-7301.
Páginas web: www.casa.mendoza.gov.ar, www.sanrafaelturismo.gov.ar

Fuente: La Nación Turismo
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1240417

Se viene: Rally de las bodegas

El hotel Park Hyatt Mendoza será el punto de partida y llegada de todas las etapas de la clásica competencia que tendrá lugar 11, 12 y 13 de febrero y que ya es un evento con sello de Vendimia en la provincia de Mendoza.

Las rutas del vino, sus incomparables paisajes entre vides y cordillera, y las modernas e innovadoras casas vitícolas, son el marco por el que -con espíritu de camaradería- los autos clásicos y sport competirán. Los mejores vinos mendocinos y una selecta gastronomía gourmet, serán parte fundamental del encuentro.

La organización informó que se cumplirán dos etapas que suman 630 kilómetros de recorrido. En la primera, los competidores ascenderán hasta 2.500 m.s.n.m por sinuosos caminos de montaña; la segunda se extenderá hasta el Valle de Uco.

Ambas etapas contemplan la visita a bodegas representativas. En cada una de ellas, los participantes podrán conocer las instalaciones y serán recibidos por los enólogos, quienes los adentrarán en los métodos de producción y los guiarán en la cata de los diferentes varietales para conocer y disfrutar responsablemente de los secretos del vino.

La competencia, que es de alta exigencia deportiva y será para sólo cien parejas, junto al Rally de la Montaña (Córdoba) y las Mil Millas Sport (Bariloche), integra La Triple Corona, el premio más competitivo que se desarrolla en la Argentina para automóviles clásicos.

Este evento fue declarado de interés turístico por la Secretaría de Turismo de Mendoza.

Fuente: Los Andes Online
http://www.losandes.com.ar/notas/2010/3/7/turismo-476352.asp

Enoturismo en Mendoza

De la cosecha a la cata, los turistas participan en cada etapa del vino

En el señorial ingreso a uno de los hoteles cinco estrellas de Mendoza, cuatro turistas de Estados Unidos se colocan el casco, se acomodan las medias y ajustan los cordones de sus zapatillas antes de subir a sus bicicletas de alquiler. El guía los conduce hasta un camino rural para introducirlos en un viñedo y descubrir juntos, paso a paso, cómo el vino crece en la viña y nace en la bodega. Este ritual por los caminos del vino es realizado por 4 de cada 10 turistas que visitan Mendoza.

Creciendo junto al vino; cosechando ilusiones, desbrote de primavera y picnic entre los viñedos son algunos de los programas para turistas de la bodega Norton. "El tour clásico ya no va más. La idea es degustar el vino en cada paso de su elaboración", dice la gerente de Turismo de la bodega, Clara Argerich. Los visitantes prueban la uva en los viñedos y después degustan los vinos en los tanques de acero inoxidable donde fermenta el caldo, en su paso por las barricas de madera y cuando duerme embotellado en la cava. La visita es orientada por un guía bilingüe y algún técnico de la bodega. Al final, todos reciben alguna copa de regalo y pueden comprar vinos para llevar a casa.

En Luján de Cuyo las bodegas se esmeran por diferenciarse. La semana pasada, por ejemplo, Chandon organizó una salida especial para presenciar la primera cosecha en el viñedo más alto de Mendoza: a 1.557 metros de altura, en la finca El Peral del valle de Tupungato.

Galardonada por la Red Globales de las Grandes Capitales del Vino, Bodega Zuccardi es una de las pioneras en desarrollar proyectos de enoturismo. Esta bodega de Maipú, ya impuso el clásico Vení a cosechar, entre el 15 de febrero y el 15 de abril de cada año, durante la época de Vendimia. Bajo la supervisión de un ingeniero agrónomo, el turista recibe una tijera de poda, un delantal y una balde para realizar la tarea del vitivinicultor. Los racimos cortados en las viñas son trasladados a la bodega para incorporarlos al proceso de vinificación. Los viñateros por un día reciben su paga: un almuerzo típico de campo, en el restaurante de La Casa del Visitante, ubicado en el medio de los viñedos.

"En nuestra bodega la gente viene a divertirse", afirma Ana Amitrano, propietaria de bodega Familia Zuccardi. Es la responsable de haber conseguido que 35 mil turistas pasen el año pasado por su bodega: "aquí aprenden, interactúan con el proceso de elaboración del vino y disfrutan de un almuerzo", dice Amitrano. Y no dejó de sorprenderse cuando descubrió esta semana que una familia de turistas porteños decidió pasar en su bodega, dos de sus cuatro días en Mendoza.

Fuente: Clarín
http://www.clarin.com/diario/2010/02/22/sociedad/s-02145015.htm

Bike Festival 2010 en Las Leñas

Desde el 25 al 28 de febrero, se realizará la Bike Festival 2010 en Las Leñas, que reunirá a más de 200 fanáticos y expertos en la disciplina.

En el certamen habrá 5 tipos de competencias para todos los niveles y prácticas del mountain bike, desde los saltos del Dirt hasta la adrenalina del Down Hill, pasando por el tradicional Cross Country.

Además, habrá charlas con profesionales y una feria de productos de ciclismo, donde estarán presentes las principales marcas nacionales e internacionales.

Más información e inscripciones en www.laslenas.com

IV edición del Argentina Wine Awards en Mendoza

Desde el 22 de febrero de 2010 se desarrollará en Mendoza el IV Concurso de Vinos Argentinos de Exportación, en esta ocasión los degustadores extranjeros son doce Masters of Wine del prestigioso instituto inglés y provienen de ocho países: Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Brasil, Alemania, Nueva Zelanda, Finlandia y Suecia, a éstos se agregan seis jurados nacionales. Nuevamente el encuentro está organizado por Wines of Argentina con la colaboración de H&C, agencia inglesa encargada del diseño y organización del tasting, y Área del Vino, empresa argentina encargada de la organización local del evento y la comunicación del mismo en Argentina.

  1. Certamen de degustación
    Del 22 al 24 de febrero en el Hotel Diplomatic de Mendoza.
    Planeado para evaluar y premiar la calidad y los avances de la industria vitivinícola argentina, el Argentina Wine Awards ha ganado su lugar como el certamen más importante en la agenda local y gana cada vez más adeptos de otros rincones del mundo del vino. El año pasado participaron más de 500 vinos en el concurso, y se espera una cantidad aún mayor para el 2010. Las bodegas argentinas pueden presentar sus muestras para este certamen que se realizará a puertas cerradas.
  2. IV Seminario Internacional de “Vinos & Estilos Exitosos”
    Jueves 25 de febrero de 2010, de 8.30 a 14.30 horas, Salón Palatium.
    Los 12 jurados, en 4 paneles, presentarán vinos que son exitosos en el mundo y que pueden competir con los vinos argentinos. Usted podrá degustar estos vinos, seleccionados por los disertantes y traídos especialmente de todo el mundo para este seminario. El mismo finalizará con una sesión de preguntas y respuestas con los jueces internacionales.
  3. Cóctel de Premiación de Vinos
    Jueves 25 de febrero de 2010, 20.30 horas.
    Se entregarán las medallas de oro, plata y bronce del certamen de degustación.

San Carlos: laguna, cultura y adrenalina

Los adeptos a la pesca o aquellos que simplemente quieran descubrir la historia de uno de los sitios más bellos del territorio provincial situado a más de 3.300 metros sobre el nivel del mar, pueden optar por el tour que ofrece Argentina Mountain: Laguna del Diamante Full Day.

Tras ingresar a la Reserva Natural Laguna del Diamante la expedición se dirige hacia las nacientes del Río Diamante, se recorre el sitio hasta hallar restos de tambos indígenas del 1.200 antes de Cristo, luego se persigue el lugar donde capotó el avión de Henri Guillaumet en 1930, le sigue el arroyo de las Vacas Muertas y la impactante historia de la tragedia del 53.

Mientras algunos visitantes emprenden caminatas por las inmediaciones entre rocas volcánicas y pequeñas vegas, los pescadores lanzan líneas en el río o en la laguna, lo que le dicte su intuición. El almuerzo, selección d e fiambres y pan casero con vinos del Valle de Uco, se comparte en un mini campamento. En horas de la tarde se emprende el regreso.

Incluye: transporte ida y vuelta desde Ciudad de Mendoza o Valle de Uco en vehículos 4x4. Almuerzo, guía bilingüe.

Salidas todos los sábados hasta fines de marzo, tarifa $ 380 - U$S 100 por persona; descuentos del 10% para mendocinos.

Caminos de Altamira y rafting en Tunuyán

Es una atractiva propuesta para descubrir el modo de vida en uno de los asentamientos más antiguos de la provincia cuya idiosincrasia se muestra intacta, despojada de barniz para turistas. Se trata de un producto antropológico donde la excusa es la vida en el campo pero el verdadero interés es su gente, por ello se recorren diversos emprendimientos -que conforman Caminos de Altamira- para luego disfrutar de un tradicional almuerzo. Por la tarde la adrenalina fluye en el espectacular rafting que se realiza en el río Tunuyán.

Incluye : traslados desde Mendoza o Valle de Uco ida y vuelta. Recorrido de Caminos de Altamira, Río Tunuyán. Almuerzo tradicional. Equipo para rafting. Guía bilingüe. Tarifas por persona: 2 pax U$S 190; 4 pax U$S 110, 6 pax U$S 80

Días de campo, cabalgatas por puestos del Valle de Uco, Caminos del vino y Cruce de los Andes son tours que ofrece la misma empresa.

Más información: Argentina Mountain. Tel 4318356

Fuente: Los Andes Online
http://www.losandes.com.ar/notas/2010/1/24/turismo-468466.asp

Vinos, chocolates y bicicletas

Combinar los caminos del vino con el turismo activo da muy buenos resultados, tanto los visitantes extranjeros como los nacionales llegan con la idea de realizar un tour de este tipo, afirmaron desde Mendoza Vista.

La empresa con su Wine Bike Tour traslada a los pasajeros hasta los departamentos de Luján de Cuyo y Maipú para introducirlos en los secretos del vino entre los más destacados productores de la provincia. Una vez en la bici y con el casco ajustado los ciclistas inician el recorrido -con guía- por 3 bodegas y por una fábrica de chocolates artesanales.

En cada lugar además de la visita por las instalaciones y tras conocer los modos de producción, se brinda una degustación y en una de ellas se toma el almuerzo. Entre parada y parada, los paisajes típicos mendocinos con diversos viñedos perimetrados por olivos, frutales y álamos, y la montaña cerrando el marco, son el deleite de los viajeros. Tarifa por persona $ 150.

La montaña es sin dudas otro de los pilares del sector en nuestra provincia, que combinada con acción se lleva las preferencia. Trekking, rappel, sumado a baños termales constituye "una opción para mendocinos y turistas, es una escapada que contempla descanso, relax y adrenalina". Una vez efectuados los traslados a Cacheuta se inicia un trekking de aproximadamente 2 horas en el Cerro de la Virgen hasta ascender a los 1.800 msnm.

Con una dificultad de baja a media, los visitantes disfrutan llegar a la cima y obtener bellísimas imágenes del poblado enclavado en la precordillera, el paredón y el Dique Potrerillos. Le sigue una charla de seguridad para descender en saltos de rappel de 15, 7 y 45 metros, toda una experiencia que deja fascinados a los que la realizan. Para relajarse la excursión finaliza en el Parque Acuático Termal por el resto del día.

Incluye: transporte, guía, equipo de seguridad necesario para la actividad, entrada al parque termal, comidas. Tarifa $ 150 por persona.

Mas información: Mendoza Vista. Tel: 155340865

Fuente: Los Andes Online
http://www.losandes.com.ar/notas/2010/1/24/turismo-468465.asp

A sólo 80 km de la ciudad de Mendoza el departamento de Tunuyán espera a mendocinos y viajeros con paisajes memorables y excelentes servicios para una escapada o vacaciones con todas los condimentos mendocinos y el estilo propio del Valle de Uco.

Sobre las aguas del río Tunuyán, Río Extremo lanza sus gomones para un rafting de 8 km con grado II y III, que asegura una hora de emociones entre bucólicos paisajes. La empresa brinda el equipamiento completo para la práctica del deporte, las bajadas son a las 13, 15, 17 y 19 y el valor por persona es de $ 70. Si prefiere Doky el valor es de $ 90.

Otra vez los pedales, y nuevamente por los Caminos del Vino es la propuesta que consigue muchos participantes. La excursión parte luego de proveer de bicis, cascos y elementos de seguridad a los ciclistas, hacia Clos de los 7, Abril, Aconquija -según itinerario- por una senda mayormente de tierra que hace vibrar las mountain bike en un tramo de aproximadamente 12 km.

En las bodegas esperan a los pasajeros para hacerles conocer las instalaciones y brindarles una degustación. Tarifa $ 80. recorrido por bodegas de más de 20 km, $ 150.

Es posible combinar las dos excursiones (rafting + bike) en la que además se agrega un almuerzo criollo y la tarifa es de $ 210.

Transporte desde Mendoza ida y vuelta, $ 50.

Mas información: Río Extremo. 155711554, 156117183

Fuente: Los Andes Online
http://www.losandes.com.ar/notas/2010/1/24/turismo-468465.asp

Descubrir el Valle de Uco

Este destino poco promocionado ofrece una amplia oferta de visitas a bodegas y sitios históricos, aventura y un nuevo circuito productivo.

Los extranjeros que invierten en vino pusieron la mirada sobre el Valle de Uco. El corazón geográfico de Mendoza, poco explotado hasta ahora por el turismo, comienza a despertar el interés y surgen servicios de alojamiento, gastronomía y entretenimiento alrededor del vino.

El paisaje es imponente: los picos nevados del Cordón del Plata, valles, ríos caudalosos y extensas plantaciones de viñedos de alta calidad, especias y árboles frutales que solazan el olfato.

El holandés Mijndert Pon fue uno de los primeros en apostar al desarrollo del paraje Los Arboles, en Tunuyán, 80 km al sur de la ciudad de Mendoza. Su pequeño imperio en la Argentina es el Espacio Salentein, un complejo que reúne bodega, museo, capilla y posada. Entre viñedos y con la montaña atrás, es el sitio apropiado para descansar y probar exquisiteces. Los vinos de alta calidad enológica se pueden degustar en el comedor, junto a un menú de cocina tradicional argentina con toques gourmet. El alojamiento en habitación doble con media pensión cuesta desde 250 dólares (reservas@salenteinposada.com / www.bodegasalentein.com).

La calma se apropia de la escena desde que se emprende el camino pedregoso hasta el Manzano Histórico, a cuya sombra reposó el general San Martín con su tropa. Como si se recorriera un túnel entre álamos, el viajero asciende hasta 1.200 m de altura, donde se encuentra la posada. Allí sólo se escucha el zumbido del viento sobre la vegetación de montaña.

El complejo tiene 16 habitaciones, tres casas de campo y un estar con hogar a leña. Las habitaciones están conectadas por senderos verdes, que convergen en una piscina descubierta.

A 3,5 km, el Museo Killka alberga una colección de pinturas y esculturas de artistas argentinos contemporáneos y holandeses de los siglos XIX y XX. Enfrente se encuentra la Capilla de la Gratitud y, detrás, la bodega.

Los paquetes turísticos incluyen trekking y cabalgatas en Finca San Pablo, visita al Manzano Histórico y recorrido en bicicleta por el corredor productivo, un camino de asfalto rodeado de fincas, bodegas, aceiteras, conserveras y otras agroindustrias. Para los que disfrutan del turismo aventura, este verano se ha sumado un tour de pesca con mosca y rafting en el río Tunuyán. Y aquellos que sólo prefieren el placer del buen comer y beber, tienen la posibilidad de almorzar o cenar en la Posada, con vista a una amplia galería y a metros del viñedo. Los domingos, en el restaurante se realiza el ciclo "Posada a las brasas", con una selección de carne de ternera, cerdo, chivo y cordero.

Fuente: Clarín Turismo
http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2009/12/20/v-02104340.htm

Las Leñas, El valle del vértigo

Durante la temporada de verano, el espectacular valle andino de Las Leñas se convierte en un centro de turismo aventura que también invita a la contemplación y el contacto con la naturaleza. Mountain bike, escalada, rappel, trekking, rafting, 4x4 y buceo de altura.

Cuando se llega a Las Leñas en plena temporada estival, el glamoroso centro de esquí se muestra irreconocible. Si en invierno absolutamente todo, desde la puerta del hotel hasta la cima de la montaña, está cubierto de nieve, en verano reina la aridez y las montañas se ven casi peladas, apenas cubiertas por un suave tapiz verde con manchones de nieve en la altura. Lo único que no cambia es la espectacularidad del paisaje, con los hoteles hundidos en el corazón de ese gran valle que parece un gigantesco anfiteatro natural.

¿Por qué visitar Las Leñas en verano? En primer lugar porque está en el sur de Mendoza, en el departamento de Malargüe, una zona que ofrece unos paisajes muy singulares diferentes del resto de la provincia. Muy cerca se visita el Pozo de las Animas –dos depresiones o “dolinas” llenas de agua– y a 100 kilómetros las formaciones montañosas conocidas como los Castillos de Pincheira, vieja tierra de aventuras y bandoleros. Además está a poca distancia de la Payunia, una reserva natural de 450.000 hectáreas que concentra unos 800 conos de volcán.

Las Leñas tiene también la singularidad de concentrar en un área muy pequeña un amplio abanico de alternativas de turismo aventura, ecoturismo y turismo activo. Los lugares donde comienza la acción están a solo diez minutos del hotel, con actividades muy divertidas y sencillas, aptas para un grupo familiar, hasta opciones extremas que implican subir por ejemplo a la cima del cerro Leñas. Por último, otra ventaja es que en verano los precios son mucho más accesibles que en invierno.

HACIA LA AVENTURA

Entre las propuestas más interesantes vale probar una salida en bicicletas de montaña que incluye el ingreso a una extraña cueva. La excursión parte desde la puerta de cualquiera de los hoteles, hasta donde llegan los guías con una moderna bicicleta y un casco para cada uno. Pasadas las necesarias explicaciones de funcionamiento y precauciones, el grupo parte pedaleando sobre el asfalto de la ruta provincial 222. Pero a los dos kilómetros hay que desviarse a la derecha, para comenzar a circular sobre terreno pedregoso. El trayecto es en verdad sencillo, porque casi no hay subidas, aunque por momentos la cosa se vuelve peliaguda.

Al llegar al puesto de Don Eduardo, que lleva a sus chivos hasta allí para que se alimenten durante el verano, aparece el primer obstáculo. Se trata de un arroyo con agua de deshielo que se cruza con la bici al hombro, haciendo equilibrio sobre un angosto madero. Del otro lado del río está la cueva del Tuduque, unos 20 metros arriba de una empinada ladera. El ascenso a la cueva no es para nada sencillo, porque a cada paso se desprenden del terreno unas cuantas piedritas... y un resbalón podría ser fatal. Por eso las medidas de seguridad incluyen una “via ferrata”, una línea de acero asegurada a la pared de la montaña, a la cual el aventurero se vincula a su vez con un arnés y un mosquetón.

El esfuerzo de subir hasta la cima tiene su recompensa, porque la vista desde arriba es espectacular. Y una vez allí el grupo se interna por los pasadizos de la cueva para descubrir sus extrañas formaciones de yeso y los excrementos de los búhos que se refugian por las noches.

A PIE Y A CABALLO

Si la idea es salir a caminar tranquilamente por la montaña, desde Las Leñas parte un trekking que culmina en la asombrosa formación natural conocida como el Pozo de las Ánimas. La caminata comienza al borde de la ruta, a través de una escasa vegetación de arbustos como la leña amarilla (que se usa en la zona como leña, y da nombre del lugar), pastos y cortaderas. Así es el suelo, mientras en el cielo suelen aparecer jotes y majestuosos cóndores, que se pierden en el firmamento como un puntito oscuro.

Tras dos horas de caminata se llega al Pozo de las Animas, el nombre de dos dolinas que vistas desde el cielo parecen dos ojos de agua abiertos en la tierra. Las dolinas son hoyos circulares surgidos de un arroyo subterráneo que horadó durante años un terreno frágil, en este caso rico en yeso: así se fue formando un vacío varias decenas de metros bajo la superficie, hasta que la última capa colapsó por su propio peso formando un descomunal agujero. Las aguas subterráneas y de deshielo se acumulan en estas depresiones, cuyo fondo tiene forma puntiaguda como la de un cono.

El sugestivo nombre del Pozo de las Animas se debe a una antigua leyenda, según la cual un grupo de indios puelches perseguidos por los araucanos tendieron una trampa nocturna a sus perseguidores, haciéndolos caer en uno de esos pozos: por eso, cuando el viento se envuelve a sí mismo en esos círculos y silba misteriosamente, hay quienes dicen que se oyen los gritos de las almas en pena.

Otra buena forma de abordar los sinuosos paisajes cordilleranos de Las Leñas es a caballo, para disfrutar de este paisaje típico del “ecotono” (zona de transición) hacia la geografía de la Patagonia, con la que tiene en común numerosas especies animales y vegetales. Al comenzar la cabalgata el guía ofrece una interpretación del panorama circundante, que estuvo cubierto por el mar hasta hace 60 o 70 millones de años, cuando comenzó a surgir la cordillera de los Andes. Por eso en la cima de las montañas hay fósiles como trilobites y amonites, que se diría importados de otro mundo. Y también resulta curioso enterarse de que estos valles fueron profundizados por el paso de los glaciares, durante la era de las glaciaciones.

Mientras tanto los caballos cruzan un pequeño río y tratan de buscar las vegas, alimentadas por manantiales subterráneos, que en medio de tanta aridez sobresalen con claridad por sus pastos verdes como de campo de golf. La Cabalgata de la Colina es la más común en la zona, y recorre unos diez kilómetros para llegar hasta los 2350 metros sobre el nivel del mar. Por la altura, el paisaje carece de árboles, pero llaman la atención entre los matices áridos las florcitas amarillas de un arbusto llamado melosa.

ESCALADA Y RAPPEL

Una de las excursiones más divertidas de Las Leñas combina escalada en roca, descensos en rappel y el cruce de un río con la técnica de tirolesa. El cerro donde se escala surge a cuatro kilómetros de la zona de hoteles, y para llegar hay que cruzar en tirolesa un río de 30 metros de ancho: un buen debut aventurero, para luego comenzar, ya frente a la pared de roca, los preparativos de la escalada.

A pesar de las apariencias, no se trata de una técnica difícil. Y aunque los riesgos son prácticamente nulos, la adrenalina está a la orden del día. La modalidad más emocionante es la escalada en la roca, que se realiza sólo con las manos y los pies, más un casco y un arnés con cuerda de seguridad atada en la parte superior de la pared. Ya desde el principio el novato escalador se da cuenta de que una escalada simple no requiere mucha fuerza ni habilidad, sino inteligencia. La clave está en aplicar la técnica tal como la explica el instructor. Siguiendo estas instrucciones –practicadas antes en un lugar sencillo– incluso quien nunca se haya trepado siquiera a un árbol descubrirá que es capaz de escalar una pared vertical de roca que mide 15 metros de altura.

Como todo lo que sube baja, también se hacen descensos en rappel, una técnica que requiere de la ayuda de una cuerda y un arnés, de espaldas al precipicio. La salida está pensada como una escalada de iniciación, es decir que la puede hacer cualquier persona con un mínimo estado físico y sin experiencia, a partir de los diez años. Entretanto, los experimentados en escalada y rappel tienen una opción más compleja en “La pared del viento”, a 20 minutos de caminata del lugar de la primera excursión. Esta pared mide 50 metros y es mucho más vertical que la anterior.

TRAVESIA EN 4X4

Desde Las Leñas parte una excursión en camioneta 4x4 que llega hasta lo alto del cerro Fósiles, donde se puede caminar por el interior de una cueva de hielo. No es una excursión en 4x4 común y corriente, ya que se sube por pendientes que alcanzan los 30 grados de inclinación, y por eso sólo se puede hacer con un chofer experto que domine las técnicas de off road. La excursión, de medio día, se vale de un poderoso camión Unimog que tarda una hora y media en llegar cerca de la cima, casi a 3000 metros de altura. El traqueteado viaje tiene como punto culminante la laguna Encantada, que aparece de repente con todo su resplandor rodeada por el verde intenso de las vegas de altura. Alrededor de la laguna el grupo de viajeros camina un rato hasta llegar al desagote del espejo de agua, cuyo curso horada un profundo manto de nieve creando una cueva de 200 metros. El guía evalúa la dureza del hielo, pero por lo general se puede caminar dentro de la cueva entre 30 y 50 metros hacia adentro. Aquí suele haber parejas de cauquenes, aves emblemáticas de la cordillera y la Patagonia que nadan en fila con sus crías.
Ascender a la cima del cerro Leñas es la excursión más extrema del lugar.

A LA CIMA DEL CERRO LEÑAS

La excursión más extrema que se realiza en Las Leñas invita a una combinación de cabalgata, trekking y escalada hasta la cima del cerro Leñas, visible desde los hoteles e inconfundible por su forma de aleta de tiburón. La cabalgata es de alta complejidad, al borde de profundas cornisas y con una marcada inclinación en el terreno. Por eso se avanza cuidando mucho los caballos, dándoles tiempo de descanso y controlándoles la respiración. En total son cinco horas de travesía hasta un lugar donde los animales ya no pueden subir más: es allí donde comienza una caminata de una hora y media por sectores complejos de la montaña, donde hay que vincularse a una “via ferrata” con arneses por el peligro de un posible resbalón. La falta de aire se hace sentir, y casi llegando a la cima está la parte de mayor dificultad: hay que escalar los últimos 15 metros por una pared vertical con todas las medidas de seguridad del caso. A la cumbre se sube en grupos de dos o tres personas, ya que no queda lugar para más. Y desde los 4351 metros se ven prácticamente todos los valles de alrededor –hasta donde alcanza la vista– y también se observa cómo los Andes van descendiendo hacia el lado de Chile. Antes de bajar, quienes llegaron a la cima estampan su nombre en el libro de cumbre, protegido dentro de una lata entre las rocas.

Fuente: Página 12 Turismo
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/turismo/9-1680-2009-12-20.html

Mendoza: en busca de la cumbre de los Andes

La Secretaría de Turismo de Mendoza lanzó el proyecto "Diez Cumbres", cuya meta es mostrar a los deportistas profesionales y amateurs el desafío de ascender la cima de las montañas del Cordón del Plata. El lugar es un cordón montañoso de Los Andes argentinos, ubicado en su totalidad en la provincia de Mendoza, en los departamentos de Tupungato y Luján de Cuyo, que constituye parte de la cordillera frontal (paralela a la cordillera principal o del límite) junto a la cordillera del Tigre, la del Portillo, de Santa Clara, de las Llaretas, del Carrizalito y la de la Ramada (esta última ubicada en la provincia de San Juan).

Este cordón esta constituido de cumbres de gran importancia (de 4.000, 5.000 y hasta 6.000 msnm) y es la más vistosa parte de la cordillera que puede verse con facilidad desde todo el centro norte de la provincia de Mendoza.

Desde el cordón, nacen importantes cursos de agua como los arroyos de las Mulas, El Salto, Vallecitos y el Río Blanco. Los cerros que participan en este nuevo proyecto son San Bernardo, Adolfo Calle, Stepanek, Mausy, Franke, Pico Parra, Lomas Amarillas, Rincón, Vallecitos y El Plata. Las ascensiones podrán realizarse en un lapso de dos meses hasta dos años o más, con ayuda de guías profesionales o por medios propios.

Cada ascensión será certificada por la Municipalidad de Lujan de Cuyo en conjunto con entidad Esquí Club Mendoza y Club de Andinistas Mendoza. La idea del gobierno provincial es que su puesta en marcha beneficie a Mendoza con la atracción de más visitantes, como también la promoción de la actividad de alta montaña, generando a los hacedores de este deporte un nuevo desafío. Toda la información sobre el proyecto puede leerse en www.10cumbres.com.

Fuente: La Capital Turismo
http://www.lacapital.com.ar/ed_turismo/2009/12/edicion_62/contenidos/noticia_5070.html

Las Leñas al sol del verano

El centro de esquí propone una intensa temporada estival, menos conocida que la de invierno, pero igualmente cargada de emociones: trekking, rafting, escalada y cabalgatas, por ejemplo

Amanece en la cordillera de los Andes. Lo imponente del paisaje deja atrás toda vida cotidiana y devuelve una sensación de eternidad. Los días son luminosos y una brisa fresca acompaña los atardeceres.

La montaña sin nieve convoca a otros desafíos. Vale la pena respirar profundo ese aire y poner la cara al sol suave de las mañanas; pura energía para disfrutar de lo que vendrá. El trekking, el rafting y las cabalgatas, entre otras aventuras, permiten recorrer profundamente el valle y llegar a lugares impensados en invierno.

Los caballos y la pared

A 2400 metros de altura, los colores del valle renacen. El sol estalla en el cielo cordillerano. Los caballos caminan lento en medio de la montaña, cruzan ríos pedregosos, y a su paso las imágenes fascinan entre morros, chivos pastando, cuevas, cerros blancos y amarillos. Después de una hora y media entre la inmensidad, frente al Puente de los Suspiros y junto al arroyo Las Leñas, un asado espera, exquisito.

Carlos, el gurú de los caballos, acompaña durante todo el trayecto para que uno confíe y se deje llevar. Entonces, se escucha el silencio y el sonido del agua contra la piedra. Sólo interrumpe la risa de los más chicos, que acampan durante todo un día a metros de este lugar.

Ellos también cabalgan , escalan y andan en bicicleta, cuidados por los guías y en grupos más reducidos. A medida que pasan los días, el contacto con la naturaleza se hace más fuerte y lo agreste del paisaje se convierte en una bendición para quienes vienen de la ciudad.

Tras un breve descanso, la siguiente cita se realiza al pie de una pared de 12 metros, para escalar y hacer rappel por la Pared de los Morros.

Antes, un cruce del río Salado en tirolesa; un casco, un equipo de arneses y mosquetones acompañarán durante la tarde para mirar la Cordillera desde arriba. Los guías de montaña explican los recaudos que se deben tomar para disfrutar de la adrenalina de pegarse a la pared, desafiar la concentración, la fuerza del cuerpo y llegar. "Se puede", aseguran sonrientes, y todo se convierte en una fiesta de chistes y gritos que alientan. Después de un buen mate a orillas del río, los escaladores van por más.

Para acceder a la pared donde se realiza el rappel, hay que andar por un camino de cornisa que hace latir el corazón y medir el paso. Una vez arriba y colgados, el descenso es muy divertido y el paisaje, único.

El mountain bike, con la visita a la Cueva de los Tunduques -especie de lagartija que habita la zona- es el broche de oro en el lugar.

Pendientes y bajadas, cruzadas sobre ríos, exigen un mínimo de entrenamiento para no terminar agotados. Una parada en el camino depara la última sorpresa del día: escalar hasta llegar a una cueva a unos 40 metros de altura, entrar y asomarse: hay una verdadera ventana a los Andes.

La hora del agua

Para dejar la montaña por un rato, la hora del rafting se impone. En verano, los ríos aumentan su caudal para ensoparse y reírse a destajo, con traje de agua, salvavidas y remo en mano.

En algunos trayectos, el movimiento del río simplemente acompaña, hasta que el paseo se vuelve revoltoso; entonces, el gomón salta, surca pozos y en zigzag evita las piedras. Los patos se alzan en un sobrevuelo y se posan sobre el agua. En breves intervalos se oye el grito del guía: "¡A remar!" El oleaje salpica fuerte y hay que entregarse irremediablemente a la mojadura.

Según los expertos, el protagonismo del agua comienza a 3000 metros, en el cerro Fósiles. Una laguna azul y una cueva de hielo conforman un extraño paisaje de altura donde se puede descender hasta 54 metros con Esteban Porta, reconocido guía en esta disciplina.

Cuando cae la luz, alrededor de las 8, todavía el cielo conserva un azul apabullante. La temperatura baja de golpe. Con los últimos rayos del sol se impone una cena sencilla, pero contundente, que alivia el cansancio: chivito asado, trucha o pizza casera hecha en horno de barro se convierten en especialidades del lugar, a manos del chef del Hotel Piscis.

Llega la noche y las estrellas deslumbran. La atmósfera de Las Leñas es una de las más diáfanas del mundo. Es un desperdicio dejar de mirar el cielo, aunque sea por un rato.

Datos útiles

* Indispensable: llevar gorro, abrigo y protector solar
* Actividades: están divididas en cinco niveles de complejidad; el 4° y 5° requieren de la evaluación de un guía, que otorga el permiso para realizarlas. Hay actividades especialmente armadas para los niños de entre 5 y 12 años, edades promedio.
* Alojamiento y paquetes: Hotel Piscis, Adventure Classic, 7 noches, alojamiento con pensión completa, actividades de montaña y dentro del hotel: $ 2180 por persona, base doble; $ 1860 por persona, base doble, más una cama adicional, y $ 1799 por persona para familia (dos mayores y dos menores). Año Nuevo: 2 noches, alojamiento y pensión completa, cena show y fuegos artificiales, $ 676 por persona.
* Distancias: Las Leñas está a 500 km de la capital mendocina, a 200 de San Rafael y a 1200 de Buenos Aires.
* Más información: (011) 4819-6000, informes@laslenas.com

Fuente: La Nación Turismo
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1213399

Malargue: Volcanes y castillos naturales

El volcán Malacara está a 42 kilómetros al sudeste de la ciudad de Malargüe, camino a la Reserva Laguna Llancanelo.

Quienes allí se dirijan con ánimo aventurero, deberán llegar hasta el puesto de don Beto Quesada, quien ofrece excursiones desde el paraje La Batra, al pie del volcán, con alternativas de trekking o cabalgatas.

El volcán Malacara tiene una altura aproximada de 1.800 metros y su nombre obedece al parecido con la cara manchada de los caballos "malacara".

Erosionado por la lluvia y el viento, muestra grandes cárcavas que se visitan en las excursiones y en las que se hace reconocimiento de flora y fauna. El recorrido total es de medio día y cuesta $ 50 por persona. Si se hace a caballo, tiene un costo de $ 70 por persona y demanda tres horas.

Informes: en los teléfonos (02627) 156-73636 y 155-57878. E-mail: payunia2002@yahoo.com.ar

Cascada Manqui Malal

A 30 kilómetros al sur de la ciudad, grandes paredes (bardas) de origen marino, fueron elevadas por la orogenia andina y rodean a la pequeña cascada Manqui Malal.

En esas paredes y rocas se encuentran plasmados restos fósiles, que se recorren en un trekking guiado.

Manqui Malal es el destino de cientos de deportistas, que cada año visitan el lugar para hacer escalada y rappel en esos muros de más de 40 metros de altura.

El lugar es paso obligado para quienes tienen como destino la Caverna de las Brujas.

En Manqui Malal hay un restaurante que ofrece chivitos y, en invierno se complementan con tortas fritas y chocolate. La infraestructura se completa con dormis y camping.

Ingreso $ 3. Hay que prever que los guías trabajan por propinas. El recorrido mínimo es de medio día. Reservas: en el teléfono (02627) 47-0342. E-mail: consultas@karentravel.com.ar

Castillos de Pincheira

A 27 kilómetros al oeste de la ciudad de Malargüe, se encuentran los llamados Castillos de Pincheira. Se trata de un gran escenario natural, de erosionadas formaciones rocosas de origen volcánico.

Su apariencia de castillos se pobló de leyendas de bandidos por obra de la imaginería popular. Lo cierto es que se trata de un lugar imperdible, donde un restaurante ofrece gastronomía tradicional con un plato de entrada y porción de chivito, a $ 45 por persona.

En el lugar se realizan caminatas, rafting, cabalgatas, safaris fotográficos y trekking blanco, en invierno.

Para quienes deseen quedarse a disfrutar de unos días en el lugar, Castillos de Pincheira ofrece instalaciones de camping con pileta. El ingreso al predio cuesta $ 10 y acampar $ 20 por persona y por día. Más datos en el teléfono (02627) 156-61465.

En Internet: www.pincheira.com.ar

Transporte

Empresas de ómnibus: Andesmar /Tramat, teléfono (0351) 423-1001. Pasaje desde $ 83 por persona; TUS, teléfono (0351) 429-9510; pasaje desde $ 88 por persona.
De San Rafael a Malargüe, empresas Pérez y Buttini, teléfono (02627) 43-9207 e Iselin, teléfono (02627)155-57839, pasaje desde $ 21,80 por persona, en ambas.

Fuente: La Voz Turismo
http://www.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=571680